¡Qué bonita familia, qué bonita!

Cuentan que el diputado del PRI más, pero más feliz con el Pacto del Estoril (el célebre acuerdo entre Rafael Moreno Valle y Humberto Moreira para aprobar la reforma electoral de Puebla), es Jesús Morales Flores.

De hecho, dicen, el hermano de Melquiades y tío de Fernando respiró aliviado y, sobre todo, logró conciliar el sueño después de varios días de no hacerlo.

Y es que el arreglo de última hora entre el gobernador y el presidente del CEN del PRI lo liberó de varias cosas.

Entre ellas, la de tener que ofrecer explicaciones sobre la serie de beneficios personales que está por recibir, adicionales a las que ya ha obtenido en el pasado, gracias a que desde hace semanas había comprometido su voto a favor de la citada reforma, aunque su partido ya había dado señales de que se opondría a la misma.

Él era uno de los cinco judas del PRI que avalaría la famosa reforma.

Y usted seguramente se preguntará:

¿Cómo cuáles beneficios?

Bueno, pues por hoy le comento uno solo:

En breve, su hijo Guillermo Morales Rodríguez será ascendido.

Es decir, pasará de ser un modesto secretario de acuerdos del Juzgado de Chignahuapan a un influyente juez.

Sin duda, un cambio tan súbito como sustancial en la vida y carrera judicial de su vástago.

Y aunque el diputado Jesús Morales diga que es por méritos propios, la verdad es que nadie, al menos en su partido, le cree.

Y cómo creerle si, como se recordará, otro de sus hijos, este de nombre Jesús y también de apellidos Morales Rodríguez, cobra como director de Protección Civil del gobierno de Rafael Moreno Valle.

Sí, específicamente en la Secretaría General de Gobierno, la importante súper dependencia donde precisamente se manufacturó la reforma que de repente, como por arte de magia, tanto entusiasmó al legislador priísta.

El mismo, ¡vaya paradoja!, que en 2010 fungiera ni más ni menos que como coordinador de la campaña del entonces candidato del PRI a Casa Puebla, Javier López Zavala.

Ahora sí que como diría el clásico:

“¡Qué bonita familia, qué bonita!”.

***

Pero no sólo entre los priístas se cuecen habas en la materia.

La serie de beneficios del poder entre parientes también se da, y con singular entusiasmo, entre algunos mandos del gobierno que encabeza el alcalde de Puebla, el panista Eduardo Rivera Pérez.

¿Ejemplo?

El Dr. Luis Alejandro Fabre Bandini, secretario del Medio Ambiente y Servicios Públicos.

El mismo que sin importarle absolutamente nada, ni siquiera lo que expresa al respecto la Ley de Responsabilidades de los Servidores Públicos, habilitó a un tío suyo como funcionario de la dependencia a su cargo.

Se trata del Ing. Pablo Francisco Fabre Moreno, quien funge ni más ni menos que como subdirector de Alumbrado Público de la Dirección de Servicios Públicos.

Tal y como se puede comprobar acudiendo al edificio municipal ubicado en Prolongación Reforma 3308, tercer piso; haciendo una llamada al 2 48 40 39 para preguntar por el tío, por el sobrino o por ambos, o realizando una rápida búsqueda en el directorio de la página oficial del ayuntamiento, en específico en: http://www.pueblacapital.gob.mx/wb/pue/directorio_dependencias_y_organismo

También ésta, ¡qué bonita familia, qué bonita!

¿Verdad?

gar_pro@hotmail.com

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