El terrenito de 2 millones de Arango

Traje gris.

Corbata roja.

Camisa blanca perfectamente planchada.

Zapatos boleados.

Peinado.

Bañado.

Y –diríase- acicalado.

Como en los mejores tiempos del Imperio Marinista.

Así se presentó ayer, alrededor del medio día, Alfredo Arango con el notario.

Con el señor licenciado actuario y notario número 31, Rafael Gutiérrez Martínez.

En la oficina ubicada en 9 Sur 2510.

¿El motivo?

Cerrar la compra de un terreno.

Vamos: un terrenito de poco más de 1,300 metros cuadrados de superficie.

La firma de los documentos quitó cerca de media hora al ex director del ISSSTEP y ex secretario de Salud en el pasado sexenio, el sexenio de su compadre, amigo y cómplice, Mario Marín.

Arango estaba feliz

Radiante.

Y es que no todos los días se puede comprar un predio de esas dimensiones.

Y menos pagar en efectivo, ante los ojos sorprendidos de varios testigos, los 2 millones de pesos que costó el terreno.

Sí, en efectivo, como magnate.

Un detalle:

A la hora de contar los billetes, el ex funcionario detectó un faltante.

Por alguna razón, 4 mil pesos exactos lo separaban de los 2 millones y del cierre de la transacción.

Tuvo que mandar por ellos, con un propio, para cerrar la cifra total establecida por el vendedor.

El mensajero no tardó demasiado.

Arango pudo por fin estampar su firma y antes de las 1 de la tarde, salir como pavo real de la notaría.

Orondo.

Hinchado de orgullo.

Y se fue caminando.

Con su impunidad a cuestas.

Con el patrimonio creciendo sin ningún rubor.

El pellejo a salvo.

Y una sonrisa de oreja a oreja.

¿Quién dijo que los marinistas sufren en tiempos del morenovallismo?

gar_pro@hotmail.com

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