Mano Negra en el Consejo Estatal del PAN

Este domingo los panistas poblanos tratarán por fin de instalar su Consejo Estatal y lamentablemente no hay buenos augurios.

La víspera ha trascendido que uno de los más interesados en que el grupo del gobernador Rafael Moreno Valle no pueda alcanzar importantes posiciones de decisión al interior del partido, abrió la chequera –y de par en par- para convencer a no pocos consejeros.

En efecto, el alcalde Eduardo Rivera les ha dicho que lo que quieran, lo que necesiten, lo que sea, a cambio de su respaldo, que ya se puede medir en varios miles pesos.

Públicamente señala que tanto él como su gobierno estarán blindados para las elecciones federales de 2012 y que ningún funcionario podrá hacer uso de recursos y estructuras a favor de algún candidato.

Pero en privado hace todo lo contrario para operar al interior de su partido, por lo que no hay ni pizca de congruencia.

¿Será que ya se le está dando uso al subejercicio presupuestal millonario y que en lugar de obras y acciones de beneficio para los capitalinos, se decidió a invertirlo en la construcción de lealtades partidistas?

Eduardo Rivera juega con fuego y corre el riesgo de quemarse.

Y es que hay consejeros que dan santo y seña de las maniobras operadas en los últimos días desde el Palacio Municipal para la compra de voluntades al interior de un Consejo Estatal que, a la distancia, ya luce domesticado y maiceado para desgracia del panismo poblano, cada vez más prostituido –ya se ve- por sus propios (e impolutos) liderazgos.

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Otro que tampoco canta mal las rancheras, cuentan, es el dirigente del PAN en la ciudad de Puebla, Gerardo Maldonado.

El mismo que ha recurrido a otro tipo de métodos, digamos menos ortodoxos, para reclutar consejeros con el sello antimorenovallista marcado en la frente.

Ha sido tal la desesperación de Maldonado que en el camino hacia la instalación del Consejo Estatal ha dejado muchas huellas y varios, varios heridos.

En breve le daré detalles, de eso y de los malos manejos en el Comité Municipal, centro de operaciones de un grupo de ultraderecha que, ya de por sí radicalizado, clama por venganza y sueña con la noche de los cuchillos largos.

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Donde también hay bombas de tiempo activadas es en el PRD.

Este domingo en los 31 estados del país, salvo Michoacán, nuevamente llevará a cabo sus elecciones internas para elegir consejeros nacionales, delegados al Congreso Nacional, consejeros estatales y delegados al Congreso Estatal.

La Comisión Nacional Electoral dijo que se instalarán alrededor de 2,700 casillas en todo el país, para los 300 distritos electorales federales y 691 locales.
Hay un padrón nacional depurado de más de dos millones de afiliados

Para el caso de Puebla, el escenario luce desolador:

Desmantelado, dividido como siempre, sin vida orgánica, sin funcionamiento, sin proyectos políticos, sin alternativas, sin voz, sin recursos económicos y sin organización, el PRD parece en estos momentos un carro viejo, que ni con gasolina podrá ser echado a andar.

Con un pésimo dirigente local, que nunca dirigió y mucho menos entendió nada de cómo conducir un partido de izquierda.

Paralizado después de julio de 2010.

Dividido por la ambición desmedida de los pocos puestos públicos.

Controlado por Luis Miguel Barbosa Huerta desde la ciudad de México.

Y con el lastre de Nueva Izquierda, que lleva más de 15 años mandando por las buenas o por las malas en el perredismo local.

Los puestos de elección popular los mantienen acaparados.

Después de la doctora María Elena Cruz Gutiérrez, impusieron a Miguel Ángel de la Rosa y desde hace dos años no han rendido cuentas de los recursos recibidos tanto del CEN del PRD como los entregados por Instituto Estatal Electoral.

El viejo local del sol azteca permanece abandonado y funciona sólo cuando hay elecciones internas.

Todos los miembros de Nueva Izquierda se pelean por los espacios en el Instituto de los Adultos Mayores, todos quieren dinero y más dinero, aunque no hagan nada.

Y ahora nuevamente quieren controlar el Consejo Estatal, compuesto por 132 consejeros, para decidir después al presidente y secretario general de dicho partido.

De la noche a la mañana inflaron el padrón de militantes del PRD en Puebla.

Sin que nadie realizará trabajos de organización antes, ahora en las principales cabeceras distritales y en la capital poblana aparecen nuevos afiliados, sin saber quiénes son.

De un padrón de sólo 25 mil nuevos militantes reclutados durante la campaña de afiliación, hoy la cifra es de 55 mil miembros que podrán votar este domingo.

El Consejo Técnico local de la Comisión Nacional Electoral autorizó de 90 a 105 casillas para instalar en toda la entidad.

Participan ocho planillas: Nueva Izquierda cubrió los 26 distritos electorales; Izquierda Democrática Nacional, el 70%; Alianza Democrática Nacional, el 70%; Izquierda Social y la Fundación Equidad y Progreso, 80%; Foro Nuevo Sol, sólo cinco distritos; Mario Franco, 15 distritos; Elba Cerezo, 5 distritos, y Antonio Herrera, 3 distritos.

Todos los miembros de la burocracia dorada de Nueva Izquierda encabezan planillas, porque a fuerza deben ser consejeros, sobre todo por el proceso electoral (2012) que se avecina: están los tres diputados locales; Barbosa Huerta -consejero nacional-, Miguel Ángel de la Rosa -delegado al Congreso-, Gerardo Aguirre, Socorro Quezada, Anselmo Venegas, Victoria Melo, Ruth Castro, Walberto Sánchez, Ariel Manelik, Rafael Daza, las secretarias particulares y los presidentes municipales.

La decisión de Barbosa Huerta y Nueva Izquierda o los “Chuchos” es ganar o ganar, como sea, al costo que sea.

Por eso con anticipación inflaron el padrón.

Este viernes llegará la papelería electoral y NI tiene su aparato electoral para distribuirla a su modo.
El Consejo Técnico poblano está trabajando en la cochera del vetusto edificio de la 13 Oriente.

Y nadie les quiere dar recursos económicos, sólo alcanzan a decirles que no hay. Ni copiadora o clips tienen.

Barbosa Huerta y sus huestes no quieren entregar los datos de afiliados por sección electoral.

Nadie sabe y no hay forma de saber si los afiliados son del PRD.

Pero eso sí: en las casillas inflarán la votación. Suplirán a muchos funcionarios de casilla que no puedan llegar. Ninguna corriente tiene militantes para cubrirlas y evitar que NI imponga consejeros estatales.

De hecho, muchas casillas las pusieron en lugares que designaron y para su conveniencia política.

Hay recursos económicos que de manera extraña están repartiendo en varios municipios. Lo mismo que apoyos y despensas en bolsas de plástico. Y los ediles afines a NI están obligados a poner el transporte para acarrear a los votantes.

Es un fraude anunciado.

Porque sin ninguna ética ni respeto por la democracia que pregonan, con un desaseo fenomenal y sin nadie que los detenga, Nueva Izquierda buscará imponerse, y lo logrará.

Este domingo, nuevamente el PRD entrará a su vieja costumbre del fraude electoral y las confrontaciones de siempre.

La izquierda en Puebla está desmantelada y no existe. Estamos a horas de confirmarlo una vez más.

gar_pro@hotmail.com

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