Treinta y Tres Días de Impunidad

Este lunes se cumplen 33 días del incalificable atropello en el hogar de una profesora poblana: la irrupción violenta de un supuesto grupo policiaco de “operaciones especiales” para buscar armas y drogas.

Como no encontraron ni armas ni droga, se llevaron detenido a su hijo José Alberto Jaquim Kauffman, quien primero fue traslado a la cárcel privada que tiene la Policía Estatal en la 9 Oriente y después de haberlo maltratado salvajemente, fue puesto a disposición del Ministerio Público muchas horas después.

A treinta y tres días de haber sido privado de su libertad, lo único que la Procuraduría General de Justicia (PGJ) ha podido establecer, es que no tiene nada que ver en ningún delito, pero se niegan a reconocer su error, ya que eso, entonces, equivaldría a reconocer la ilegalidad en la que se mueve el grupo clandestino del secretario de Seguridad Pública, Ardelio Vargas Fosado; por eso, José Alberto sigue arraigado y lo seguirá, hasta que logren relacionarlo con algo, lo que sea, no importa, el caso es no quedar en ridículo.

Paradójicamente, mientras que la Dirección de Averiguaciones Previas de la PGJ ha venido trabajando a todo lo que da, para tratar de probar algo que es imposible de probar, porque tienen al sujeto equivocado, así de simple, hasta el día de hoy, a un mes de esta terrible pifia policiaca, ni siquiera por disimularla un poco alguno de los integrantes de este grupo de inteligencia ha sido llamado a cuentas por la ley.

Siguen trabajando como si hubieran hecho una gracia y tal parece que hay instrucciones para que la ley sólo se aplique de un lado, cuando es en contra de los ciudadanos, pero cuando existe el riesgo de que el brazo de la justicia pueda alcanzar a los flamantes guardianes del orden, entonces la PGJ tiene indicaciones precisas de hacerse como El Tío Lolo.

¿Cómo podría explicar el señor procurador que, en 33 días, no se ha desahogado una sola diligencia para esclarecer los delitos de allanamiento de morada, lesiones, abuso de autoridad y robo, denunciados en tiempo y forma por la maestra Ana Cruz Kauffman?

La respuesta es muy simple: porque en las averiguaciones previas 2432/2011 centro y 2433/2011 centro, los chicos malos de Ardelio tienen el carácter de acusados.

Y ¡faltaba más!, poner en duda la integridad de este comando armado, diría el Vale Meneses, ni que estuviera loco don Víctor Carrancá.

gar_pro@hotmail.com

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