EPN sigue en la punta; se acorta diferencia entre JVM y AMLO

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La más reciente Encuesta Nacional en Vivienda de Parametría muestra modificaciones en la preferencia electoral para Presidente de la República.

Entre otras cosas, se aprecia que se acorta la diferencia entre el segundo y tercer lugar (PAN con Josefina Vázquez Mota y coalición PRD, PT, Movimiento Ciudadano con Andrés Manuel López Obrador, respectivamente), mientras que el primer lugar (con Enrique Peña Nieto como abanderado de la alianza PRI-PVEM), se mantiene en 51%.

De acuerdo con el ejercicio, la preferencia por la coalición de las izquierdas creció 4 puntos, de 19% a 23%, mientras que el PAN bajó 3 puntos, al pasar de 28% a 25%. También bajó la preferencia por Gabriel Quadri, candidato presidencial de Nueva Alianza, quien se ubicó en sólo 1%.

De esas cifras, es importante destacar que los votos obtenidos por la Coalición Compromiso por México, 47% provienen del PRI y 4% del Partido Verde o de quienes votaron por ambas opciones en la boleta.

En el caso de la Coalición Movimiento Progresista, el voto se compone de la siguiente forma: 18% del PRD, 3% del PT, 1% de Movimiento Ciudadano y 1% de quienes eligieron alguna combinación de los partidos de izquierda.

Un aspecto interesante de la encuesta, y que es algo inédito, es que también se preguntó a los ciudadanos por prácticas de compra y coacción del voto, así como del uso de los programas sociales en tiempos electorales, prácticas que –como todo mundo sabe- influyen en el sentido del voto ciudadano.

Este proceso, como otros, se reduce en parte a un choque de estructuras gubernamentales: la de la Presidencia de la República, la de los gobernadores y la de los presidentes de los municipios más importantes y con más presupuesto. Es una guerra de dinero y por comprar –sí, comprar, aunque se asusten los “demócratas” escépticos- la voluntad ciudadana.

En cuanto a programas sociales se observa que es el Seguro Popular el más conocido, con 100%, le sigue Oportunidades con 96% y en tercer lugar Guarderías y Estancias infantiles con 81%.

Estos programas gozan de altos niveles de opinión efectiva, todos arriba del 70%, siendo Oportunidades el que tiene mejor imagen entre los ciudadanos.

Todos los programas considerados en el estudio de Parametría son brindados y operados por el gobierno federal, que por ley no puede hacer promoción de sus logros ni de sus programas sociales desde el 30 de marzo.

A pesar de la prohibición, se observa que en general los ciudadanos ubican al gobierno federal, de extracción panista, como el responsable de los programas sociales mencionados.

En el caso del Seguro Popular y de Oportunidades, ocho de cada diez ciudadanos saben que son programas de carácter federal, mientras que para las estancias infantiles el porcentaje baja a 57%, siendo el programa que más se adjudica a los gobiernos estatales.

Además de ser favorablemente evaluados y reconocidos, los programas sociales tienen una importante cobertura.  El Seguro Popular es el programa del que 50% de los entrevistados se ha beneficiado (personalmente o alguien de su familia). Le sigue Oportunidades, del que menos de un tercio se ha beneficiado y por último el de estancias infantiles, del que únicamente 6% ha visto provecho.

Hay que decir que además del uso de programas sociales para influir en el voto, los partidos políticos, candidatos y estrategas recurren a prácticas como la compra del voto, a través de ofertas, prebendas, acarreos y amenazas.

El estudio de Parametría preguntó a los ciudadanos si en el último año habían sido sujetos de algunas de estas prácticas.

Y uno de cada diez mexicanos (13%) dijo que algún candidato o partido político le había ofrecido una despensa para que votara por determinada opción. El porcentaje es similar a la oferta de inscripción en un programa social o para recibir ayuda del gobierno. Los números bajan para otras ofertas como útiles escolares, dinero, materiales de construcción o servicios médicos, sin que ninguna obtuviera menos del 4%.

Se observa que en todos los casos, salvo en el de la oferta de dinero, fueron más de la mitad los ciudadanos que aceptaron la oferta.

Esto no puede perderse de vista de aquí al final de las campañas.

Sin embargo, según la encuesta, la recolección de datos de las credenciales electorales, fenómeno recurrente en el pasado, no ha sido, en lo que va de las campañas, recurrente, de acuerdo con los resultados. Apenas 6% de los entrevistados declara que alguien de un partido le ha solicitado datos o copia de la credencial del IFE.

Resulta interesante que aunque la mayoría acepta las ofertas de los partidos, los ciudadanos están, casi en su totalidad, conscientes de las prácticas que representan delitos electorales. Al parecer han funcionado los spots de “¡Acúsalos con la FEPADE!”.

El acarreo el día de la elección es la práctica que menos ciudadanos consideran delito, con 16% que no lo ve así.

Así pues, en resumen, Peña Nieto continúa en la punta, y la diferencia entre el segundo y tercer lugar se acorta, lo que son no malas: son pésimas noticias para la aspirante del PAN, Josefina Vázquez Mota, quien arrancó muy mal y con una serie de errores que la llevaron a replantear la estrategia y a permitir la intervención en su campaña de los allegados del presidente Calderón.

Hay que ver si la campaña de “contraste” que inició tratando de colgarle a Peña Nieto la etiqueta de “mentiroso”, le funciona o no, y cuántos puntos le quita al candidato del PRI.

Pero eso se verá claramente reflejado en siguientes ejercicios.

Falta mucho, pero falta poco, para el día de la elección, y de qué se va a poner bueno, se va a poner cada vez más bueno.

gar_pro@hotmail.com

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