Puebla, ¿bastión nacional de Nueva Alianza?

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La pasada semana, Gerardo Islas Maldonado, presidente estatal del Partido Nueva Alianza, anunció en público lo que ya se comenta en privado con insistencia en círculos de poder de primer nivel del país: que el próximo domingo 1 de julio, Puebla se convertirá en el bastión político del Panal.

Es decir, en una verdadera reserva nacional de votos para el partido ligado con la maestra Elba Esther Gordillo.

¿Qué sabe Gerardo Islas que nosotros no sabemos?

¿Por qué habla con tanta seguridad?

¿Qué le hace pensar, o creer, que es posible el crecimiento exponencial de un partido que apenas figura en las encuestas y que tradicionalmente no supera el 1.5 por ciento de la votación total en el estado?

¿Acaso Gabriel Quadri es David Copperfield?

En los últimos días, diversos movimientos y reuniones entre diversos actores locales y nacionales han dejado en claro que acuerdo, acuerdo no hay sino con la profesora que manda en el SNTE.

La versión aquella de que el gobernador de Puebla, Rafael Moreno Valle, estaría apoyando sutil pero consistentemente al candidato del PRI-PVEM, Enrique Peña Nieto, es una versión que ya no tiene fundamento.

La única –y real- prioridad es, ha sido y será el crecimiento de Nueva Alianza.

Y en especial el mantenimiento del registro como partido político nacional, con todo lo que eso representa.

Incluyendo el triunfo de varios de los candidatos a diputados federales –contando alguno de Puebla capital- y una votación sin precedente para el caso de los aspirantes al Senado, Víctor Hugo Islas y Enoé González.

“No vamos a hacerle el juego a nadie, ni al PRI ni al PAN”, expresó Gerardo Islas durante un encuentro con maestros, padres de familia y aliados, así como Eric Lara Martínez, Leticia Jasso Valencia, Luis Alberto Arriaga, Marcela Jiménez Avendaño y Silvia Argüello, cartas del partido que tendrá en Puebla –como dijo el joven dirigente- su bastión nacional.

Repito: ¿qué sabe que nosotros no?

Que nadie se sorprenda si el 1 de julio, Nueva Alianza da el campanazo y el escenario planteado se cumple al pie de la letra.

Y es que no es el 2012 lo que está en juego: es el 2013 poblano y el 2018 mexicano.

Nada más y nada menos.

***

Pasado ya el segundo debate presidencial, el priísta Enrique Peña Nieto se dispone a volver al estado este martes 12 de junio.

Aunque todavía se terminaba de ajustar, la agenda incluye una visita a Izúcar de Matamoros y otra a Tepeaca, donde encabezará mítines que se quieren muy pero muy nutridos para mostrar músculo.

Según los organizadores de la segunda –y última- gira de EPN a la entidad en esta campaña, ha quedado descartada la ciudad de Puebla, que originalmente estaba programada, por razones de seguridad.

Y es que al PRI llegó información en el sentido de que grupos radicales de izquierda, disfrazados de jóvenes del movimiento #YoSoy132, podrían acercarse a las reuniones del candidato para intentar frustrarlas o incluso intentar provocar violencia.

gar_pro@hotmail.com

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