Lastiri, Zavala y el deprimente panorama del PRI en Tehuacán

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El panorama electoral para los priístas de Tehuacán hoy más que nunca es desalentador, sombrío y deprimente.

Y es que las esperanzas de triunfo para el próximo 7 de julio sencillamente han dejado de ser lo que al principio fue una lejana utopía.

Los causantes de la desolación priista tienen nombre y apellido y van más allá de los dos candidatos a diputados locales y presidente municipal: Geraldine González, Luis Cobo y –el impugnado- Álvaro Alatriste, mejor conocido como “El Mostro”, quienes son sólo las nocivas consecuencias de imposiciones sustentadas en los intereses económicos -que no políticos- de los dirigentes del PRI.

Pero no únicamente ganaron los intereses económicos, también la blandengue y sumisa actitud, como es el caso de la candidata a diputada por el distrito 25 (Tehuacán Sur), Geraldine González de la Garza.

La misma que por su insípida trayectoria política, no logra convencer ni a los propios priístas que viven en el distrito por el cual compite, excepto al poderoso subsecretario de Prospectiva, Planeación y Evaluación de la Secretaría de Desarrollo Social (SEDESOL), Juan Carlos Lastiri Quirós, su principal impulsor o mejor dicho su “impositor”.

Lastiri fue la única carta presentada por Geraldine González para hacerse de la candidatura, pero dadas las actuales circunstancias, el funcionario federal no expondrá su capital político pese al lazo que los une, sobre todo luego de que el presidente Enrique Peña Nieto ha pedido a sus súbditos que se abstengan por completo de usar los recursos de la Cruzada Contra el Hambre para beneficiar a algún candidato.

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Los gritos de desesperación de Geraldine González, disfrazados en una amenaza de renuncia a la candidatura por el abandono que padece, han llegado a los oídos repelentes de un impotente delegado político regional, llamado Javier López Zavala, quien sólo ha acertado a encogerse de hombros y retraer sus manos abiertas.

Zavala sigue a las órdenes de Casa Puebla y si el PRI pierde en Tehuacán, es un asunto que francamente no le quita el sueño. El ex candidato a la gubernatura ya leyó a Maquiavelo y todo parece indicar que el único que le cree es el delegado del CEN en Puebla, el colimense Fernando Moreno Peña.

Todo eso y la de sobra conocida oposición de un inhabilitado Álvaro Alatriste, quien a mitad del camino fue bajado de la contienda y en el peor de los cinismos colocó como candidata a su esposa Ernestina Fernández, para luego volverla a quitar e ir otra vez como candidato, aunado a la incipiente campaña que realiza Luis Cobo Fernández ante los inexistentes apoyos tanto del partido como de las dependencias federales, tienen al PRI al borde del abismo en Tehuacán.

Obviamente el estado de ánimo de la militancia está por los suelos, tanto que –por salud mental- muchos se han desentendido de la actividad partidista.

Y lo han hecho públicamente y de manera escrita con firma de por medio, para que no haya lugar a dudas o aclaraciones banas.

Se trata de la mismísima estructura electoral con que el PRI juró que ganaría los distritos y el municipio, un propósito que cada día que pasa se aleja más y más de convertirse en realidad, ante el abandono y la indiferencia –que ya raya en cinismo- de Moreno Peña, Pablo Fernández del Campo, Javier López Zavala y Juan Carlos Lastiri, este el verdadero “héroe de la película, papá”.

¿Verdad Geraldine?

gar_pro@hotmail.com

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