Puebla, pieza del ajedrez nacional del poder

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Dos grupos al interior del PRI libran una guerra sin cuartel de cara a los comicios del próximo 7 de julio, donde, como se sabe, las joyas más codiciadas son el gobierno del estado de Baja California y el ayuntamiento del municipio de Puebla.

Por un lado están el presidente Enrique Peña Nieto y su secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong, quienes piensan que las reformas estructurales –en especial la energética- bien valen el sacrificio electoral a favor del PAN, el aliado incondicional de Los Pinos dentro del fundamental Pacto por México.

Por el otro, Manlio Fabio Beltrones y Emilio Gamboa Patrón, líderes de los diputados y senadores del tricolor, respectivamente, quienes piensan distinto y que atrincherados en sus islas de poder, lucen convencidos de que los comicios no deben ser objeto de negociación electoral, por más que importen –y urjan- las reformas estructurales que requiere Peña Nieto para que su sexenio no fracase.

Basta dar un breve paseo por las declaraciones que estos y otros actores han realizado en las últimas 72 horas, para confirmar que el asunto de las elecciones del 7 de julio se juega hoy, en realidad, en una cancha nacional, por más que en Puebla se crea ingenuamente que aquí es el ombligo del mundo y que los factores locales pesan más que los nacionales en el ajedrez global que se juega, y se juega muy bien, desde ese epicentro que ha sido, es y seguirá siendo Los Pinos.

Veamos:

“Están equivocados quienes piensan que la voluntad popular se puede negociar. No será posible llevar a la mesa de los acuerdos políticos y legislativos lo que no se logre en las elecciones locales: el Pacto por México y los acuerdos legislativos no se prestan al chantaje”: Manlio Fabio Beltrones.

“Yo estimo y espero, de verdad, lo espero, que por el bien de México, el Pacto siga adelante. Está logrando transformaciones que por muchos años se pensaron y que ahora, en poco tiempo, se están alcanzando”: Miguel Ángel Osorio Chong.

“No, no hay negociación con el PAN para entregar la alcaldía de Puebla a cambio de la reforma energética”: Emilio Gamboa Patrón.

“El Pacto por México y los acuerdos políticos en el país están en riesgo si los gobernadores priistas, con la anuencia del Gobierno Federal, intervienen en las elecciones del próximo domingo”: Gustavo Madero, dirigente del PAN.

Y por último:

“Si se mantiene el ritmo de inversión extranjera que se ha registrado hasta ahora, 2013 podría convertirse en el año con mayor atracción de inversión extranjera en la historia de México”: Enrique Peña Nieto, quien no por nada, hace unos días, fue hasta Londres para anunciar que la reforma energética va y que para ello, cuenta con los votos legislativos del PRI, claro, y de otro partido que no es el suyo –y que no lo dijo pero todo mundo sabe que ese partido no es otro que Acción Nacional. Un Acción Nacional en crisis estructural, sin brújula y necesitado de triunfos que lo hagan nuevamente fuerte-.

Hoy, Puebla dejó de ser una isla y, de hecho, es más que nunca una pieza fundamental en el gran ajedrez nacional del poder.

Y ya el 7 de julio –fecha mítica, si alguna- se verá qué grupo al interior del PRI logró imponerse: el PRI que privilegia las reformas que el país necesita por encima del resultado electoral o el otro PRI, el PRI aferrado a sus interés de grupo y por tanto a lograr victorias pírricas pensando que el mundo –tal y como lo conocemos- se termina el primer domingo del séptimo mes de 2013.

Porque no es sólo una elección local lo que está en juego. Es algo más, mucho más grande e importante que un Congreso estatal y 217 municipios.

¿Alguna duda?

gar_pro@hotmail.com

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