UNESCO, un problema menos

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Una operación política y de relaciones públicas tan discreta como efectiva es la que ha llevado a cabo el gobierno de Rafael Moreno Valle para impedir que se presente el peor escenario que, en términos reales, plantea la construcción del teleférico: que la obra, y la polémica alrededor de la misma, pueda poner en riesgo la declaratoria de Patrimonio Cultural de la Humanidad que Puebla ostenta, con más orgullo que efectividad, desde hace 25 años.

Un actor clave para ello es, ha sido y será Nuria Sanz, nada más y nada menos que oficial a cargo de la Oficina en México de la UNESCO, con quien –cosas de la vida-Moreno Valle coincidió en París, Francia, en febrero pasado, durante la visita que el mandatario poblano hizo a la sede central de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura.

En aquel entonces, la señora Sanz no estaba al frente de dicha organización en nuestro país; fue hace poco que se le designó en tal cargo, una afortunada situación para aquel gobernador que había hecho buenas migas con ella en los pasillos de la UNESCO en la capital francesa, en los momentos previos a una reunión de alto nivel para la que ella había sido convocada con sólo una hora de anticipación.

Que la relación existe y que transita por muy buenos términos, lo prueba el hecho de que, pudiendo hacerlo, la UNESCO no ha realizado a la fecha ningún pronunciamiento crítico hacia una obra tan polémica, y tan discutida, como la del teleférico, actualmente en litigio entre el gobierno poblano y la delegación local del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH).

Hace unos pocos días se informó de la firma de un convenio de colaboración entre la UNESCO y el gobierno morenovallista para impulsar acciones de rescate histórico, de investigación y divulgación de la evolución humana, para, entre otras cosas, aprovechar el potencial de zonas arqueológicas del estado como Cantona, Tepexi de Rodríguez, Teteles de Avila Castillo y Tlacotepec de Benito Juárez.

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No es casual –el diablo se esconde en los detalles-, como tampoco que Puebla sea anfitrión, a partir de este lunes, de The First Peopling of the Americas and the World Heritage Convencion, es decir, la Reunión Internacional de Expertos sobre el “Primer Poblamiento de las Américas”, bajo el patrocinio –compartido- del Estado y el Ministerio de Cultura del Gobierno de España, y que hasta el próximo 6 de septiembre reúne a especialistas de talla mundial como James C. Chatters, Gustavo Alberto Ramírez Castilla, Marcia Chame, Adriana Schmidt Dias, Robin Dennell, Fernando Antonio dos Santos Fernandez y Mark Hubbe, entre muchos otros.

¿O acaso le parece una coincidencia que el gobernador Moreno Valle haya hecho un espacio en su apretada agenda de este lunes como gobernador y presidente de la CONAGO, el mismo día del primer informe de gobierno del presidente Enrique Peña Nieto, para ir y venir de la ciudad de México con el fin de inaugurar esta cumbre universal, en la que además, por si algo faltara, estuvo presente la directora general del INAH, María Teresa Franco?

Una cumbre universal que, como puede apreciarse, tiene más mar de fondo del que se percibe a simple vista desde el muelle.

Simplemente se trata de política, política y más política, para que la UNESCO sea un problema menos de cara a las complicaciones del teleférico, y para que de muchas formas se garantice que no corra ningún peligro la declaratoria que mantiene el estatus de Puebla y su Centro Histórico como Patrimonio Cultural de la Humanidad. Lo cual sí sería una enorme tragedia para el gobierno del estado.

¿Voy bien o me regreso?

gar_pro@hotmail.com

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