La (Insufrible) Burocracia del FONDEN

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Pocos realmente saben que no fueron una treintena sino exactamente 100 los municipios del estado de Puebla que sufrieron algún tipo de daño por el paso del huracán “Ingrid” y la tormenta tropical “Manuel”.

Ante la emergencia, el staff de la Secretaría de Finanzas y Administración actuó con rapidez e integró y entregó en tiempo y forma todos los expedientes al FONDEN para solicitar la correspondiente declaratoria de desastre natural, con el fin de acceder a recursos federales para la rehabilitación y/o reconstrucción inmediata de escuelas, caminos, carreteras, puentes y sobre todo viviendas.

Sin embargo, el Fondo de Desastres Naturales sólo aceptó 31; es decir, ignoró olímpicamente 69 solicitudes, a pesar de que en igual número de municipios se reportaron afectaciones que los peritos y especialistas estatales documentaron plenamente, cumpliendo los requisitos del caso.

¿Por qué el FONDEN aceptó otorgar sólo 31 declaratorias al estado de Puebla, pese a la gravedad de los daños en otras 69 localidades?

Simple y sencillamente por la terrible, e insufrible, burocracia de ese fondo de contingencias dependiente de la Secretaría de Gobernación federal.

Y es que no sólo Puebla sino la mayoría de los estados afectados por los fenómenos climatológicos de septiembre encontraron que el proceso de declaratoria de desastres continúa igual o peor que en los sexenios de Vicente Fox y Felipe Calderón.

Es decir: con una metodología complejísima y subjetiva, prácticamente sujeta a caprichos y veleidades de funcionarios menores, que hacen muy difícil permitir a las entidades el acceso rápido y expedito a los recursos del fideicomiso.

Salvo Guerrero, que por obvias razones mereció toda la atención y toda la fuerza del Estado mexicano, los otros estados golpeados por “Ingrid” y “Manuel” se las están viendo muy duras para encarar financieramente las consecuencias del desastre.

En otras palabras, en Puebla hay 69 municipios que no recibirán apoyo de la Segob y que deberán rascarse con sus propias uñas.

O más bien con las uñas del gobierno estatal, que deberá asumir, como pueda, y de donde pueda, el costo de la reconstrucción total.

De ahí que el Ejecutivo esté explorando diversas alternativas para hacer frente a ese gasto imprevisto, como la solicitud presentada al Congreso –aprobada este jueves por unanimidad- para que Puebla participe en el Fondo de Reconstrucción de Infraestructura (Fonrec), el cual es un programa del Banco Nacional de Obras y Servicios Públicos (Banobras) que opera como un bono cupón cero del gobierno de la República.

Más allá de los recursos que autorice el FONDEN para los 31 municipios con declaratoria –y cuyo monto a la fecha es todo un misterio- y de la posibilidad remota de activar el seguro de desastres naturales contratado al inicio del sexenio –que contempla una cobertura equivalente a 80 millones de dólares, aunque con un deducible demasiado costoso para atender esta contingencia en particular-, la finalidad de la vía Banobras es obtener hasta 300 millones de pesos como contraparte estatal, para atender los daños causados por los fenómenos climáticos en las localidades que no consideró el Fondo de Desastres Naturales, con el atractivo de que el estado sólo pagará los intereses, pues el capital va a fondo perdido, es decir, no es crédito ni endeudamiento.

No por nada el gobernador Rafael Moreno Valle declaró, en su gira por Huauchinango, que su administración apoyará económicamente la reconstrucción en los municipios afectados por las lluvias que no entraron en la declaratoria de desastre natural emitida por la Segob, como Amozoc, que sufrió severos daños en infraestructura –se afectó un puente- que la administración estatal deberá reparar sí o sí, sin importar la lentitud, las omisiones o la abulia del FONDEN.

Urge que el gobierno federal revise las reglas de operación de un ente tan importante como el FONDEN, pues hasta hoy parece ser más un obstáculo que una solución ante una emergencia nacional como la que se vive hoy en México.

Y Puebla y el resto de los estados afectados por el huracán y la tormenta del mes pasado son lamentablemente un claro ejemplo de ello. ¿O alguien lo duda?

gar_pro@hotmail.com

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