EL DÍA QUE TONY GALI SE METIÓ AL LODO

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Dicen, y dicen bien, que es en los desastres naturales donde se examina el verdadero tamaño de un hombre de poder. Las afectaciones por huracanes, los temblores, los deslizamientos de tierra, etcétera, constituyen en los hechos una prueba rápida para conocer sus alcances técnicos y operativos, su sensibilidad y, sobre todo, su capacidad de respuesta. Las tragedias que salen del alcance del humano permiten conocer al político en una situación límite y saber si está o no preparado, si tiene o no un equipo coordinado y capacitado para dar soluciones inmediata. En ese contexto, cabe decir que el alcalde de Puebla, Tony Gali Fayad, estuvo a la altura de la situación causada por el desbordamiento del río Alseseca, que causó severos daños en las colonias El Salvador, La Hacienda, El Resurgimiento y Esfuerzo Nacional.

Aunque no faltó quien pretendió culparlo de la existencia de las lluvias y de las tormentas tropicales, la madrugada del pasado martes el gabinete municipal encabezado por Gali demostró que Puebla es una ciudad que tiene la capacidad de adaptarse a situaciones dolorosas, de contratiempos, y que puede salir adelante ante situaciones devastadoras, dando respuesta a esos escenarios de dolor para docenas de familias.

El equipo del presidente municipal mostró capacidad de adaptación y recuperación para resolver la situación adversa que vivían en esas horas críticas los habitantes de las colonias afectadas por la fuerte lluvia causada por la entrada de la tormenta tropical “Cristina” que luego se convirtió en huracán categoría 1. Se actuó rápido y bien, coordinadamente, como es su obligación, sin cables cruzados, activándose los mecanismos de protección civil y siguiendo la línea dictada a todos los funcionarios desde el inicio del trienio: dar respuesta inmediata a los problemas de la ciudad, más si estos son causados por la fuerza de la naturaleza.

Y es que la madrugada del martes, el ambiente en las colonias golpeadas por el desbordamiento del Alseseca, que arrastró todo lo que pudo e inundó de aguas negras las viviendas causando pérdida total en una veintena de familias y daños en otras 40 casas y una primaria, era completamente desolador, catastrófico en varios casos.

Las familias estaban más que angustiadas; sin embargo, ese entorno cambió radicalmente en solo unas horas, pues antes del mediodía ya se respiraba afortunadamente otro ambiente.

Por instrucciones de Gali Fayad, que anunció una partida extraordinaria de 3 millones de pesos para ayudar a quienes perdieron su patrimonio, Protección Civil y Servicios Públicos limpiaron las calles y atendieron a la gente. El DIF municipal y Seguridad Pública llevaron colchonetas y cobertores. El mismo alcalde llegó a la zona y, literalmente, se ensució los zapatos de lodo para escuchar a los damnificados y responder a sus demandas más urgentes, así como para supervisar el avance de las tareas asignadas a sus funcionarios, que trabajaron horas extras, desquitando el sueldo y cumpliendo con el sentido social y humano de su labor.

En esa dinámica, este miércoles la presidenta del Patronato del Sistema Municipal DIF, Dinorah López de Gali, visitó una de las colonias más afectadas, Esfuerzo Nacional, para recorrer casa por casa la zona de desastre, solidarizarse con las familias y entregar 75 despensas y 110 cobertores. Le solicitaron medicamentos y leche para bebés y de inmediato se dio respuesta.

De la misma forma, la Secretaría de Desarrollo Urbano y Obras Públicas, que encabeza Francisco Zuñiga Rosales, inició los trabajos de construcción de bardas sobre el cauce del río Alseseca, en esa misma colonia, lo que evitará futuras inundaciones. Una de las paredes –hecha con block- tendrá ocho metros de longitud y 2.20 metros de altura, la otra se edificará con tabique con una extensión de 13 y una altura de 2. 20 metros.

Además, desde este miércoles ocho camiones de volteo, una excavadora y una retroexcavadora, realizan labores para el retiro de escombro y desazolve del río; se espera que los trabajos continúen durante las próximas dos semanas.

En esencia, Gali y su gabinete demostraron estar a la altura de un reto como este, a diferencia de otras alcaldes que, ante sucesos similares, decidieron ver los toros desde la barrera para no ensuciarse las manos; hoy el alcalde y su equipo resolvieron rápido y bien y confirmaron que el dolor ajeno, les duele y los conmueve, y sobre todo que están capacitados para enfrentar desastres naturales, algo que se dice fácil pero que no lo es, sobre todo en una ciudad con tantas necesidades y tanta pobreza, y tan recurrentemente golpeada por todo tipo de contingencias, como Puebla.

gar_pro@hotmail.com

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