ELECCION 2015: PAN Y PRI CON EL CUCHILLO ENTRE LOS DIENTES

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Pues con la novedad de que hasta la fecha, a unos 10 meses de la elección federal del 2015, no hay un solo indicio, una sola señal, el más mínimo guiño, de que como estaba previsto, la disputa por los 16 distritos del estado de Puebla se vaya a dar bajo un esquema de pacto o arreglo entre el gobierno de Rafael Moreno Valle y el Comité Ejecutivo Nacional del PRI, que encabeza César Camacho Quiroz.

Hasta ahora, el argumento que ambos bandos venían manejando para explicar o justificar un acuerdo de esa naturaleza, se sustentaba en la peregrina idea de que tanto al gobernador poblano como al presidente Enrique Peña Nieto les convenía llevar la fiesta en paz y no pelearse, bajo el entendido de que el primero necesita seguir contando con el apoyo de la federación para sacar adelante varios proyectos en materia de salud, educación e infraestructura carretera y el segundo va a seguir requiriendo respaldo político para terminar de sacar adelante sus reformas estructurales, en la continuación de una alianza de facto iniciada desde que Moreno Valle encabezó la Comisión Nacional de Gobernadores (CONAGO).

La del 2015 “no es la elección de Moreno Valle, es la de Peña Nieto, por lo tanto Moreno Valle no tendrá ningún problema en llegar a un acuerdo con el PRI para contribuir a que el presidente tenga los diputados que necesita en San Lázaro”, se decía, y hasta se anticipaban resultados: o un salomónico empate de 8-8, para que nadie pase vergüenzas, o un 10-6 a favor del tricolor; nunca un 16-0 para el PAN, que pudiera leerse como una “agresión” o una “humillación” del morenovallismo hacia el partido del presidente.

Sin embargo, en las últimas semanas, tales razonamientos han sido superados por nuevos escenarios y nuevas señales, que anticipan un enfrentamiento abierto y directo, con el cuchillo entre los dientes, entre las dos fuerzas políticas.

Y es que mientras del CEN del PRI han salido mensajes en el sentido de que no hay condiciones ni intenciones para llegar a un arreglo electoral con el morenovallismo, a pesar de la fragilidad del partido en el estado y la división que cunde entre sus filas, del otro lado se descarta totalmente un arreglo de esa naturaleza y ya se trabaja a marchas forzadas teniendo en mente un escenario de confrontación con el PRI para que el morenovallismo gane, de ser posible, todos los distritos en juego; de hecho, la selección de los candidatos ya entró a su recta final.

Según César Camacho, el grupo en el poder en Puebla no es invencible y se le puede ganar el año próximo. ¿Cómo? De eso no dice nada, aunque un dato ayuda a entender qué tan divorciado está el presidente nacional del Revolucionario Institucional de la realidad: a la fecha ha sido incapaz de al menos nombrar a un nuevo dirigente estatal del PRI que comience con la reestructuración del partido, hundido y deprimido, sin rumbo ni liderazgo, desde la derrota de 2010.

En Casa Puebla se prevé que tras las elecciones extraordinarias de este fin de semana en Acajete y Cuapiaxtla, comiencen en forma las hostilidades de cara a los comicios del 2015, con ataques subidos de tono y abiertas provocaciones, con registro y eco en medios nacionales. Ya se opera, incluso, sobre un tablero de guerra, como en 2013. Y ya están listos los mísiles, los ejércitos y la estrategia para volver a vencer al PRI, con todo lo que ello implica y todo como preludio del 2016 y 2018, cuando la lucha por el poder estatal adquiera otra dimensión, algo nunca antes visto.

No, no hay acuerdo electoral y en el 2015 el enfrentamiento será en serio, muy en serio.

gar_pro@hotmail.com

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