Y en lugar de Tony Gali, ¿quién?

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Ante la falta de acuerdo definitivo al interior del grupo morenovallista sobre quién sucederá en la alcaldía de Puebla a Tony Gali Fayad cuando éste deje el ayuntamiento para convertirse en candidato a la minigubernatura para la elección de 2016, nuevos nombres empiezan a analizarse en lo más alto del poder local como posible relevos en caso de que el suplente del edil, Gerardo Maldonado, quede fuera de la jugada como todo parece indicar.

A la fecha se han puesto sobre la mesa de negociaciones tres nombres: el del secretario de Infraestructura y Transporte del gobierno estatal, Luis Banck Serrato; el de la diputada local y ex contralora Patricia Leal Islas, y el del secretario general del ayuntamiento capitalino, Mario Riestra Piña. (Lo de David Villanueva Lomelí es una calentura de las febriles mentes de los voceros yunquistas, incapaces de entender que Casa Puebla no abrirá y menos en estos momentos un frente político y social metiéndose al desgastante proceso de elección de un nuevo auditor superior del estado, cuando en ese terreno el suelo está más que parejo y las aguas tranquilas).

Sin embargo, por una u otra razón, ninguno de los tres ha pasado los filtros. Hay que recordar que si bien la decisión última recaerá en el gobernador Rafael Moreno Valle le pese a quien le pese, Tony Gali requiere garantías e incentivos que le den certidumbre a su salida del gobierno municipal y, en función de esto, ejercerá su poder de veto. De hecho ya ha empezado a ejercerlo.

Por ejemplo, a la legisladora Leal Islas el grupo galicista la sigue viendo con desconfianza, incapaz de cumplir los acuerdos y dar las garantías que el todavía presidente municipal requiere para marcharse con tranquilidad de la comuna. Vinculada con el diputado y ex secretario de Salud Jorge Aguilar Chedraui, no está en el ánimo del futuro candidato, quien requiere a alguien totalmente fiable, aunque no sea precisamente de su propio grupo.

En otro sentido, el propio Gali ha propuesto como una alternativa a Mario Riestra, una carta que pudiera convencer a Casa Puebla; no obstante, la sobrerrepresentación de la familia Riestra en el régimen ha sido el principal obstáculo. Rodrigo Riestra Piña es secretario de Desarrollo Rural, Sustentabilidad y Ordenamiento Territorial, y la esposa de Mario, Patricia Vázquez del Mercado Herrera, es encargada de despacho de la Secretaría de Educación Pública.

Por su parte, Luis Banck es visto con buenos ojos tanto por Gali como por el propio Moreno Valle, con quienes tiene amistad y un gran nivel de confianza. Gali mismo, incluso, fue el factor que causó el reciente regreso de Banck a Puebla, pero su actual encargo al frente de una de las secretarías estatales más importantes, clave en el proyecto del gobernador, pone en predicamento su ascensión como sustituto del alcalde. Eso por no mencionar que no goza precisamente de las simpatías de los “duros” del morenovallismo, encabezados por el citado Aguilar Chedraui, quienes no avalan a Banck como la mejor opción, pues, entre otras cosas, lo ven como un peligro dado que la alcaldía podría suponerle una catapulta al 2018 y eso, eso no quiere Aguilar Chedraui, el cual ya sueña con la gubernatura de seis años y mientras menos rivales tenga enfrente, mucho mejor para él.

De ahí que nuevos nombres empiezan a manejarse en los más alto de la cúpula del poder, en busca de una especie de alternativa o plan B, que deje a todos satisfechos, pero especialmente a Tony Gali, quien no puede ir a una campaña dejando en manos equivocadas la gestión del ayuntamiento.

Se requiere alguien capaz de cumplir acuerdos, de generar confianza, de cuidar las espaldas y de mantener la gobernabilidad y el control tanto del municipio como del Cabildo, donde el galicismo no las tiene todas precisamente consigo dada la evolución de las alianzas tácitas entre el sobrerrepresentado grupo yunquista y el PRI, la principal oposición interna.

Por eso no hay que perder de vista al síndico municipal Héctor Sánchez Sánchez, quien empieza a ser mencionado insistentemente en las mesas de negociaciones como una opción transitable tanto para el morenovallismo como para el galicismo.

Es decir, una solución intermedia pero plena de garantías para todos los grupos, dado el perfil del personaje y su trabajo, discreto pero eficaz, como abogado del municipio, con buenas relaciones tanto con su jefe, el edil capitalino, como con el gobernador y los grupos alrededor de éste.

Tony Gali ve a Héctor Sánchez -maestro en Derecho Corporativo Internacional por la Escuela Libre de Derecho de Puebla y abogado por la BUAP- como un hombre leal y obediente, una pieza propia, tanto que nunca dudó en mandarlo como suplente del candidato del PAN a diputado federal por el distrito VI, Xabier Albizuri, aunque con el resultado electoral negativo por todos conocido.

El síndico podría ser la opción que destrabe el dilema, o la disputa interna por ver quién se queda con la comuna, y responda a la pregunta: Y en lugar de Tony Gali, ¿quién?

No hay que olvidar que no es poco lo que está en juego, son aproximadamente 2 años y 8 meses de gobierno a partir del momento en que Gali tenga que solicitar licencia para separarse de su cargo, un botín bastante atractivo como para andarlo despreciando así como así.

Hay que seguir los pasos de Héctor Sánchez, no vaya a ser que sea el “caballo negro” de la sucesión municipal, a pesar de los deseos de muchos de los que andan enfrascados en una puja intestina por imponer sus condiciones y apoderarse a como dé lugar de la vacante que dejará el virtual candidato del morenovallismo a la minigubernatura en 2016.

gar_pro@hotmail.com

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