SE BUSCA COORDINADOR (A) GENERAL DE CAMPAÑA

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Aunque parece prematuro, no lo es. Con los tiempos encima, la toma de decisiones debe apresurarse. El 2016 poblano, que ya se está jugando, será ganado por quien cometa el menor número de errores, pero también, sin duda, por quien demuestre tener mejores reflejos. Y es en esa lógica que, desde ahora, Tony Gali ya busca quién le coordine su campaña.

Aunque obviamente el gobernador será el epicentro –el principio y el fin- de la campaña del candidato morenovallista, y no se moverá una hoja sin su autorización y vigilancia, Gali está en la búsqueda de un general en jefe capaz de articular una campaña como la que se avecina: frenética, dura –muy dura- y llena de desafíos y peligros. Tres meses en los que hará falta algo más que ganas y talento.

¿Quién conoce el estado como la palma de su mano?

¿Quién tiene ascendencia moral o política sobre los operadores morenovallistas?

¿Quién ha demostrado lealtad y capacidad?

¿Quién es capaz de aglutinar a todos los grupos y hacerlos trabajar en concordancia y armonía?

¿Quién puede mantener cercanía y complicidad con el futuro candidato y entenderlo –y traducirlo- sin necesidad de comunicarse?

¿Quién conoce al PRI y las debilidades y fortalezas de los potenciales rivales?

¿Quién tiene los tamaños para aceitar la maquinaria electoral?

¿Quién, pues, apunta a convertirse en el Fernando Manzanilla de Tony Gali, cumpliendo el mismo papel que aquél en la campaña ganadora de la coalición “Compromiso por Puebla” en 2010?

Hasta el momento, son tres los perfiles que se han puesto sobre la mesa del presidente municipal de Puebla: el secretario general del ayuntamiento, Mario Riestra Piña; la diputada Patricia Leal Islas, y el diputado federal electo Juan Pablo Piña Kurczyn.

En los últimos meses, Mario Riestra se ha convertido en un brazo derecho para Tony Gali.

No sólo se ha ganado su confianza y amistad, sino que le ha operado positivamente temas que incluso salen fuera de la agenda de la Secretaría General.

Ha demostrado capacidad y estrategia para mantener la gobernabilidad en el Cabildo, a pesar de la
sobrerrepresentación de El Yunque y el protagonismo y activismo de una parte del PRI.

Ya fue diputado local por la vía de las urnas y presidente del Congreso del estado, donde operó y resolvió asuntos delicados como el problema de límites territoriales entre Puebla y San Andrés Cholula.

Su relación con el grupo duro del morenovallismo ha mejorado significativamente y puede decirse que hoy por hoy se ha ganado su lugar, pues es un hombre clave en el equipo del actual presidente municipal.

Es trabajador, ordenado, disciplinado e inteligente; uno de los valores de la política en Puebla.

Su hermana, Susana, es diputada local; su hermano Rodrigo, secretario de Desarrollo Rural, Sustentabilidad y
Ordenamiento Territorial; y su esposa, Patricia Vázquez del Mercado, encargada de despacho de la SEP.

Conoce al PAN y a sus grupos.

Desde la oficina principal de Palacio Municipal, se le ve con futuro y con tamaños para echarse a cuestas una tarea como la campaña del 2016.

Lo mismo que a Patricia Leal Islas, quien además podría llegar a la coordinación general de la campaña como parte de los acuerdos entre Tony Gali y el jefe de la bancada del PAN en el Congreso y ex secretario de Salud, Jorge Aguilar Chedraui.

Patricia es una eficiente, y cumplidora, operadora del morenovallismo, al cual le ha sido leal desde el origen del grupo.

Abogada de profesión y maestra en Relaciones Internacionales por la UDLAP, ha estado con el gobernador Moreno Valle en las buenas y en las malas, siempre “al pie del cañón”.

Integrante del Grupo Finanzas, le ha servido en distintas coyunturas y bajo diversas circunstancias.

Ha sido una especie de “bisagra” que ha jugado distintos roles siempre en beneficio de los intereses de su jefe: asesora en el Senado, directora de Apoyo Parlamentario en el Congreso, subsecretaria en la SCT y –ya en este sexenio- contralora del estado, senadora suplente y diputada local de mayoría y presidenta de la estratégica Comisión Inspectora de la Auditoría Superior del Estado.

Muy cercana a Aguilar Chedraui, mantiene comunicación y nexos con todos los grupos morenovallistas y ha demostrado ser una guerrera.

De hecho, fue la autora intelectual del único triunfo que el PAN logró en Puebla capital en las elecciones federales del pasado 7 de junio en el distrito 9, con su pupila Genoveva Huerta, de quien además es suplente.

Patricia Leal se considera a sí misma como un “soldado de batalla”, capaz de trabajar donde la pongan, sin importar el tamaño del reto.

El tercer perfil que se analiza para la coordinación general de la campaña de Gali es el del diputado federal electo Juan Pablo Piña Kurczyn, uno de los morenovallistas con más talento y futuro.

Hijo del ex gobernador Mariano Piña Olaya y emparentado con una de las familias más poderosas económicamente hablando del estado, los Posada, es integrante de una nueva generación de políticos, misma que muy probablemente en una década o menos estará al frente de las más importantes posiciones de poder en Puebla.

Al inicio de este sexenio, todavía como militante del PRI –partido al que renunció en 2014 tras ocupar la secretaría general de la Fundación Colosio-, fue nombrado secretario de Servicios Legales y Defensoría Pública del gobierno del estado, posición que le permitió demostrar toda su capacidad como abogado.

Asuntos de Estado sumamente espinosos como la recuperación del predio de “Valle Fantástico” o la desincorporación del Aeropuerto de Huejotzingo, entre muchos otros, no podrían haber llegado a buen puerto sin su intervención.

Pese a su corta edad, Piña Kurczyn se ha ganado la confianza y el aprecio del gobernador, cosa que no todos pueden presumir.

De hecho, tras haber sido el visitador general más joven en la historia de la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CEDH), Moreno Valle no dudó en rescatarlo y reintegrarlo al gabinete, ahora como jefe de la Oficina del gobernador.

Este año tuvo que abandonar ese cargo, pues se convirtió en candidato del PAN a diputado federal por el distrito 3 de Teziutlán, donde el pasado 7 de junio ganó con una enorme contundencia, logrando la votación azul más alta de todo el estado.

Hace poco, Juan Pablo Piña volvió a dar fe de su gran capacidad de operación electoral, pues el distrito 3 fue el que más sufragios le dio en Puebla a Ricardo Anaya, nuevo dirigente nacional del PAN: mil 683 contra 185 de Javier Corral.

Una verdadera “madriza”: 9 a 1 de diferencia.

Hace unos días fue el primer diputado federal electo del grupo morenovallista en alzar la mano, sin regateos, a Tony Gali como el virtual candidato a la minigubernatura.

Le organizó con su estructura un desayuno que terminó en abierto destape, pues Piña expresó, textualmente:

“En menos de un año se va a estar renovando la gubernatura y por eso, hoy que me acompaña un gran amigo, un gran político y un excelente padre de familia, me refiero a Tony Gali, presidente municipal de Puebla, me atrevo a pedirte, a nombre personal y a nombre de los ciudadanos que represento, que por favor te inscribas en esa contienda porque tú vas a ser el próximo gobernador de Puebla”.

Piña Kurczyn es más cercano a Gali de lo que muchos se imaginan, además de que es muy bien visto por Casa Puebla; no sería extraño que acabara coordinando la campaña a la minigubernatura en 2016.

Tanto Mario Riestra como Patricia Leal y Juan Pablo están en la jugada, y ya se verá quién de ellos resulta el ganador de la rifa del Tigre.

gar_pro@hotmail.com

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