ROSARIO ROBLES METE EN CINTURA A MARIO MARÍN

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Como todos –o casi- todos los priístas saben, hasta hace unos días Mario Marín estaba molesto, incómodo, disgustado, como con el diablo atravesado. Durante meses, el “góber precioso” había intentado imponer a su candidato a la minigubernatura, pero todo lo que hizo fracasó. Y estrepitosamente.

Su plan “A”, el delegado de la Sagarpa, Alberto Jiménez Merino, nunca despegó realmente, a pesar de que creció más de lo que él mismo esperaba. Su plan “B”, el ex diputado federal Enrique Doger, no logró su cometido a pesar de mantenerse en niveles competitivos en las encuestas que mandó a realizar el Comité Ejecutivo Nacional del PRI. De hecho, que la candidatura haya recaído en la senadora Blanca Alcalá, para Marín fue como una patada en su ego, el peor escenario para sus planes de erigirse en el “factótum”, el “redentor” del priísmo poblano.

Como le habrá caído la noticia que todavía un día antes del “destape” de Blanca Alcalá, Jiménez Merino seguía sin manifestar públicamente su apoyo a la virtual candidata. Cuando ya todo mundo sabía que ella sería la ungida, el delegado de la Sagarpa seguía titubeando y mandando mensajes de que continuaba en la pelea, mal asesorado por Marín, su manager.

Por eso, más de uno se sorprendió cuando el pasado 28 de enero, el ex gobernador reactivó su cuenta de Twitter (@MMTPUE) y lanzó una serie de tuits en apoyo a Blanca Alcalá. “Invito a todos los Marinistas a sumarse al proyecto de @SoyBlancaAlcala Que Viva el PRI!”, escribió, por ejemplo.

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¿Qué llevó a Mario Marín a romper el silencio? ¿Qué hizo que se tragara su enojo y se sumara a la “cargada”? ¿Qué hubo detrás de su repentino, y extraño, cambio de opinión respecto a quien durante meses no se cansó de descalificar aduciendo que Blanca Alcalá no podía ser la candidata porque “nunca cumple acuerdos”?

Es sencillo: la intervención directa, directísima, de Rosario Robles Berlanga, secretaria de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (Sedatu), cuya mano ya empieza a sentirse en Puebla y sobre todo en el equipo de campaña de la candidata.

Madrina política de la senadora Alcalá, quien como alcaldesa la protegió desde el ayuntamiento de Puebla cuando la ex perredista cayó en desgracia, Rosario Robles se puso en contacto con el “góber precioso” para transmitirle un mensaje: Blanca Alcalá es y debe ser la candidata de todos los priístas, desde el presidente Enrique Peña Nieto hasta el último de los seccionales.

“Te pido, ex gobernador, que nos sumemos todos, solo así podremos recuperar Puebla”, le habría dicho la titular de la Sedatu, quien logró entrar en contacto con Marín por medio de un intermediario: su subsecretario de Desarrollo Urbano y Vivienda, el poblano Juan Carlos Lastiri Quirós, quien también jugará un importante papel en la campaña de Blanca Alcalá.

Bien a bien no se sabe que le respondió Marín, pero al día siguiente no sólo hizo público y patente su apoyo a la virtual candidata del PRI, sino además reconoció el “esfuerzo” -enlistó, en ese orden- de Enrique Doger, Alberto Jiménez Merino, Alejandro Armenta, Juan Manuel Vega Rayet, Javier López Zavala y, por supuesto, Juan Carlos Lastiri, en cuyo sexenio ocupó varias posiciones de poder, en especial la Secretaría de Desarrollo Social.

Las fuentes aseguran que Mario Marín, en efecto, va a sumarse en los hechos a Blanca Alcalá durante el desarrollo del proceso y que pondrá a su disposición la estructura que posee en el interior del estado y que no es nada despreciable, pese a que ya sabe que la candidata evitará en lo posible que la acompañe a actos públicos –véase si no, lo sucedido tanto en su presentación en el Comité Directivo Estatal y en el acto que le organizó la CTM, a los cuales el “góber precioso” no fue invitado-.

Disciplinado, ya en cintura, Mario Marín ayudará –como dice él- hasta donde lo dejen, pero ayudará sin simulaciones ni medias tintas, a diferencia de otros priístas. Y es que Marín tiene varias, varias razones para desear el regreso del PRI a Casa Puebla, así sea a través de Blanca Alcalá.

Por cierto, su cuenta de Twitter sí es real; no una cuenta falsa como se ha dicho por ahí. Es más, tan verdadera es que la noche del pasado miércoles, Marín subió tuits y fotos de su asistencia al partido de la pre Libertadores en el estadio Cuauhtémoc entre el Puebla F.C. de sus amores y el Racing de Argentina, al que acudió acompañado de Alejandro Fernández Soto, entre otros amigos.

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gar_pro@hotmail.com

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