AFILIACIONES SIN CONSENTIMIENTO A PARTIDOS POLÍTICOS, EL INFAME SECUESTRO DE IDENTIDAD

imagen-partidos-1

En un desvergonzado e implícito secuestro de identidad, en un infame y criminal robo de datos personales, los partidos políticos apuntan en sus padrones de militantes a ciudadanos que, en la mayoría de los casos son apartidistas, ajenos a la actividad proselitista y que, encima, lo más probable es que repudien las siglas de las que, sin saberlo, son formalmente integrantes.

Es además un delito federal, de acuerdo con la Ley de Acceso a la Información, que protege datos personales.

Ningún partido puede publicar los datos de un ciudadano sin su consentimiento.

La sanción, dependiendo del caso, ya que siempre se da en combinaciones con otros ilícitos (falsificación de firmas, abuso de confianza, presentación de documentos apócrifos, falsedad en declaraciones judiciales…), puede sumar décadas de cárcel al responsable.

Además de ilegal es inmoral y tramposo pretender inflar padrones de este modo.

Todo, para simular un músculo electoral que no se posee.

El autoengaño de los imbéciles.

Es una canallada que indigna.

Que enfurece.

A esta práctica ilícita recurren lo mismo agrupaciones chicas y grandes.

El Instituto Nacional Electoral (INE) les entrega a todos los partidos con registro, porque así lo establecen las leyes, copias del listado nominal de electores.

Este ejercicio, que busca transparencia y certeza, es utilizado perversamente por los funcionarios partidistas.

Lo han (mal) institucionalizado PAN y PRD.

Sin embargo, el partido más bandolero en cuanto al robo de identidad es el Revolucionario Institucional (PRI).

Aquí no caben eufemismos: es un robo y a quien roba se le llama ladrón.

imagen-afiliados

A propósito de este caso que nuevamente genera una enorme indignación e irritación colectivas de las víctimas, este viernes 19 de mayo concluye el plazo que dio el INE para que los ciudadanos puedan consultar en su sitio web si están afiliados a algún partido.

Y, sobre todo y de manera importante, para puedan solicitar la protección de sus datos personales, por la misma vía.

La liga de internet es:

http://actores-politicos.ine.mx/actores-politicos/partidos-politicos/consulta-afiliados/#/

Hay que tener lista la clave de elector que viene en la parte frontal de la credencial.

La posibilidad de consular si un ciudadano aparece en un padrón de militantes también es permanente a través de las páginas de los partidos.

Sin embargo, el proceso para quejarse y exigir rectificación es más tortuoso, que el que hasta este viernes tiene a disposición el INE.

Hay que acudir al Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF).

Solicitar un Juicio para la Protección de los Derechos del Ciudadano.

O en su defecto al Instituto Federal de Acceso a la Información Pública y Protección de Datos Personales (IFAI).

Es un verdadero calvario.

La gente no tiene tiempo para eso.

Además, representa un gasto.

Trabaja, estudia, atiende a sus familias… ¡Vive!

De eso se aprovechan los partidos y, especialmente, el Revolucionario Institucional.

En Puebla, como en muchos otros estados, de este abuso y robo de identidad nadie se salva.

En el padrón de militantes del PRI poblano hay periodistas, deportistas, universitarios, funcionarios del gobierno estatal…

Pareciera que es como la muerte o el pago de impuestos.

Tarde o temprano llega a todos, sin importar edad, género, ideología o condición social.

Hay incluso personas que han trascendido esta vida y que siguen en el padrón.

La voracidad de los dirigentes del tricolor no tuvo límites.

Por supuesto, estas afiliaciones indebidas se han ido realizando con los años.

No se puede atribuir toda la responsabilidad de estos delitos electorales a una dirigencia en específico.

Todos metieron mano negra.

Lo que sí es deplorable es que la fugaz primera mujer presidenta del Comité Directivo Estatal (CDE) y hoy delegada de Gobernación, Ana Isabel Allende Cano, haya prometido depurar el padrón y no lo hizo.

En octubre de 2015 ofreció que corregiría los casos de afiliaciones falsas, y ni un dedo movió.

Dijo que en el nuevo proceso de adhesión a su partido requeriría de una comparecencia presencial del postulante, y no lo hizo.

Bueno, en realidad no hizo nunca nada como dirigente.

La ruindad del PRI, que también realizan otros partidos, sencillamente no tiene ética ni decoro.

Es de una indecencia mayúscula, además de un delito.

Y luego no se explican por qué tienen más “militantes” que votos.

Son unos abyectos canallas.

O canallas abyectos, que para el caso es lo mismo.

gar_pro@hotmail.com

Leave a Reply