Con el aumento de las temperaturas durante la primavera y ante la proximidad del verano, la Secretaría de Salud exhorta a la ciudadanía a tomar mayores precauciones al adquirir, manipular y consumir pescados y mariscos, con el objetivo de evitar enfermedades derivadas de alimentos en descomposición o contaminados.
Se aconseja que los productos del mar se ingieran bien cocidos, ya que el proceso de cocción permite eliminar virus, bacterias y parásitos responsables de infecciones e intoxicaciones.
Asimismo, se sugiere no consumir preparaciones crudas, como ceviches o cocteles, debido a que implican un mayor riesgo para la salud. Cabe destacar que el limón, por sí solo, no elimina los microorganismos dañinos.
Al momento de adquirir pescados o mariscos frescos se debe considerar:
Presenten piel y ojos húmedos y brillantes.
Tengan escamas firmemente adheridas.
Exhalen un olor marino fresco, y no un aroma desagradable o penetrante.
Para el caso de moluscos, ostiones o mejillones, es indispensable que sus conchas estén completamente cerradas al momento de la compra.
Los productos congelados deben mantenerse a temperaturas menores o iguales a los 4 grados centígrados, y su descongelación no debe realizarse a temperatura ambiente para evitar la proliferación de bacterias.
Seguir estas recomendaciones permite consumir los beneficios nutricionales de los productos del mar, los cuales son una fuente de proteínas de alta calidad, bajo contenido calórico y ácidos grasos omega-3, que contribuyen a la salud cardiovascular, cerebral y del sistema nervioso.

