PUEBLA TRAS EL HISTÓRICO FALLO DEL TEPJF: MARTHA ERIKA ALONSO Y LA RECONCILIACIÓN

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Terminó finalmente el que ha sido el proceso postelectoral más largo -y difícil- de la historia de Puebla, 159 días de tensión, rabia, polarización y encono, para dar paso a las certezas y la reconciliación, a la que convocó tras la ratificación de su triunfo por el TEPJF, la gobernadora electa de Puebla, Martha Érika Alonso, quien llega con legitimidad contundente y después de superar pruebas de ácido puro: desde las urnas hasta la disputa jurídica, siempre bajo la metralla opositora. El caso y su desenlace no pueden sustraerse del enfrentamiento entre el Presidente y el Poder judicial, ni ser ajenos a los reacomodos políticos que vienen, en donde el ex mandatario Rafael Moreno Valle adquiere una relevancia inusitada y una nueva etapa de esplendor. Al senador del PÁN ya lo daban por muerto, lo minimizaron por enésima vez, y por enésima vez regresó del averno para anotarse un contundente triunfo político: no todos los días gobernador pone gobernador y gobernadora consolidando una dinastía de poder que durará 14 años.

En medio de las ya innecesarias descalificaciones, incluso de Andrés Manuel López Obrador, la panista se convertirá en gobernadora constitucional el 14 de diciembre, con la mira en dar vuelta a la página y hacer lo posible, y hasta lo imposible, para concretar la cicatrización de agravios en la sociedad.

En paralelo, vendrá el natural reacomodo de fuerzas.

En el Movimiento Regeneración Nacional (MORENA) y sus aliados, el barbosismo, que fue motivo y generador de pleitos internos y enfrentamientos con el adversario, queda debilitado y va hacia la inevitable disolución. No obstante, vistas las reacciones de sus principales integrantes, quienes se resisten a aceptar el fallo del TEPJF -pese a que se comprometieron a hacerlo-, el grupo de Luis Miguel Barbosa intentará boicotear y/o acotar desde el Congreso del estado al gobierno alonsista. La decisión del tribunal no termina con el conflicto, más bien lo lleva a una diferente fase donde las fuerzas antagónicas librarán una batalla permanente, aunque ahora más equilibrada, lo que no significa más tersa.

El morenovallismo, que sobrevivió con éxito a su prueba más grave e incluso estuvo a punto de la extinción como grupo de poder, también tendrá cuentas que ajustar hacia adentro.

Mientras eso ocurre en la arena política, en el gobierno de Martha Erika Alonso la reconciliación es objetivo inmediato, que no será fácil.

También, están la búsqueda de la estabilidad y la solución a los graves problemas que enfrenta Puebla actualmente; la inseguridad, el más importante y urgente.

Finalmente, habemus gobernadora.

En toda esta trama, que duró cerca de medio año, para entender lo que pasó no se puede dejar de analizar el enfrentamiento, con tintes beligerantes, que ha mantenido desde antes de su toma de posesión el ahora Presidente constitucional contra el Poder Judicial.

La semana pasada, la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) le congeló al tabasqueño su Ley de Remuneraciones, para que nadie pueda ganar más de los 108 mil pesos que cobrará mensualmente como mandatario, por una operación legislativa que tuvo como protagonista al senador Rafael Moreno Valle.

Con ese antecedente tan fresco, de un día antes, la resolución del TEPJF inevitablemente envía también el mensaje de que el Poder Judicial, en su conjunto, es capaz de resistir presiones y que se erige en este momento histórico como el único contrapeso formal a López Obrador en el Estado Mexicano y en los albores de la Cuarta Transformación (4T).

En el telón de fondo estuvieron permanentemente, sin que se supieran medir con cautela, esa ley lopezobradorista para reducir salarios y el caso Puebla, como pretexto de una lucha de poder contra el todopoderoso Presidente.

La acción de inconstitucionalidad que Moreno Valle, coordinador de los senadores del PAN promovió y construyó con el PRI, PRD y Movimiento Ciudadano, fue la última bala, una que sí le funcionó, entre otros factores, que terminaron por inclinar la balanza a favor de la causa panista y de Martha Érika Alonso.

Al sacar favorablemente estos temas, la figura de Moreno Valle está hoy en su esplendor en el PAN, como uno de los más visibles líderes partidistas, como muy afianzado coordinador en el Senado y además como cabeza de un bloque opositor multipartidista y eficiente ante AMLO, quien este domingo fijó postura: calificó de antidemocrático el fallo del TEPJ, con lo cual exhibió su derrota -la primera gran derrota política de lo que va de su gobierno, lo que no es poco-, pero llamó a respetarlo.

Más allá de la corta visión de sus críticos, el éxito y la fuerza de Moreno Valle están incluso por encima del experimentado coordinador priísta Miguel Ángel Osorio Chong, pues además de tener en su bancada más escaños, 15 del tricolor y 24 panistas, posee un envidiable nivel de ágil interlocución con otros grupos parlamentarios.

Si hoy alguien quiere arreglar algo en la Cámara Alta, que involucre a la oposición, el ex gobernador es la vía.

Seguramente le resultó muy complicado, pero el poblano lo logró.

Y hay que repetirlo cuantas veces sea necesario, porque “haiga sido como haiga sido”, no todos los días gobernador pone gobernador y gobernadora consolidando una dinastía de poder que durará 14 años.

Todos los gobernadores del país lo han intentado, el único que lo ha logrado es él, Rafael Moreno Valle.

Le pese a quien le pese.

GALI Y SU PAPEL EN EL CONFLICTO POSELECTORAL

Luego de todos los argumentos que se presentaron en la sesión de este sábado en el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) por los tres magistrados que apoyaban la anulación y los cuatro que ratificaron el triunfo de Alonso Hidalgo, una certeza más se asomó: el gobierno de Tony Gali quedó al margen del conflicto y nada tuvo que ver en ningún supuesto de intromisión indebida.

Así, tendrá un lugar de privilegio en la memoria histórica de Puebla, sin reproche que se le pueda endilgar en este y muchos más temas.

En su reunión reciente con la secretaria de Gobernación, Olga Sánchez Cordero, el poblano Gali tuvo además la mejor oportunidad para ayudar a explicar la verdad de fondo del proceso y su narrativa fue importante para sensibilizarla sobre la importancia de que Puebla cerrara el capítulo electoral avalando el triunfo de Martha Érika Alonso.

En estos días continuará el trabajo en el gobierno estatal para una transición rápida y en paz, en beneficio de Puebla.

Son pocos días, pero el proceso se desarrollará adecuadamente porque hay voluntad política tanto de Tony Gali como de la gobernadora electa.

El capítulo de los 159 días negros, los 159 días en que Puebla contuvo la respiración, afortunadamente, está cerrado.

gar_pro@hotmail.com

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