Y MIENTRAS TANTO… AQUÍ MORENA Y PRI IRÁN CONTRA MARTHA ÉRIKA (APUNTES SOBRE EL FUTURO DEBATE POR CASA PUEBLA)

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En el único debate por la gubernatura, al menos organizado por el Instituto Estatal Electoral (IEE), podría reeditarse un símil del comportamiento de los candidatos presidenciales en el ejercicio del pasado domingo. La diferencia será que, en vez de ir todos contra el candidato de MORENA, lo harían contra la abanderada de Por Puebla al Frente, Martha Érika Alonso Hidalgo.

Las dos fórmulas opositoras al actual régimen y sus candidatos, Juntos Haremos Historia, con Luis Miguel Barbosa Huerta, y el PRI, con Enrique Doger Guerrero, han dejado ver en esta larga etapa de intercampaña que sus ejes estratégicos para ganar sufragios se fincan, en buena medida, en las descalificaciones y embestidas contra la panista y el morenovallismo.

De acuerdo con la última reforma, del 22 de agosto de 2015, al Artículo 224 del Código de Instituciones y Procesos Electorales del Estado de Puebla (Coipep), el IEE está obligado a realizar “por lo menos un debate público” en la elección de gobernador o gobernadora.

El lugar, día y condiciones, señala el mismo Código, serán definidos “previo acuerdo de los partidos políticos y candidatos, por conducto de sus representantes acreditados, debiendo propiciar la existencia de condiciones para su realización; así como acordar lineamientos y plazos que regirán los mismos”.

Sin embargo, la norma estatal no obliga a los candidatos a asistir.

De cualquier modo, no hay elementos para suponer que alguno de los cinco postulados por Casa Puebla se ausente.

Hay interés en participar entre quienes tienen posibilidades de alzarse con el triunfo, porque no asistir les restaría fuerza.

También lo tienen quienes realizan campañas testimoniales, porque la exposición mediática en este encuentro, que deberá ser transmitido “por las concesionarias locales de uso público”, es valiosísima para que siquiera los conozcan.

El escenario que claramente se prevé es el ataque sistemático, directo, frontal, del morenista Barbosa y el priísta Doger contra Alonso Hidalgo.

La lógica nos indica que, más allá de las encuestas, ella es la verdadera candidata a vencer, por representar al régimen y porque cinco partidos la respaldan.

Porque además en las estrategias de morenistas y priístas es esencial la satanización a todo lo que huela a morenovallismo, así como la exacerbación del descontento ciudadano por lo que se consideran los yerros de las últimas administraciones.

Si en el debate presidencial todos, eso sí cada quien por su lado, se dedicaron a tundirle a Andrés Manuel López Obrador, en Puebla también irán contra Martha Érika, aunque no en nado sincronizado.

Dependiendo del día -de los 60 de la campaña que comienza este 29 de abril- en que se realice este ejercicio organizado por el IEE y el momento coyuntural que se viva, será la intensidad de los ataques.

Mientras a Barbosa Huerta solamente le importará pegarle a Alonso, en cambio Doger tendrá que aprovechar con eficiencia sus tiempos para los ataques contra los dos y sus propuestas.

Ella, en tanto, podría darse el lujo de ignorarlos, pero tendrá ante sí el reto de deslindarse de los negativos del gobierno que realizó su esposo Rafael Moreno Valle entre 2011 y 2017.

La duda sobre el tema es grande: ¿de plano Martha Érika pintará su raya sobre su administración; la reconocerá parcialmente o la defenderá a capa y espada?

Una encrucijada así, que finalmente no pudo resolver con éxito, se le presentó este domingo a la ex panista, ahora independiente, Margarita Zavala, sobre el gobierno de su esposo Felipe Calderón.

Por supuesto, los errores y aciertos de los respectivos candidatos a Los Pinos en la confrontación presidencial serán considerados por los postulantes a la gubernatura en Puebla.

Si bien será solamente un debate el que organice el IEE, la ley permite a los medios de comunicación realizar los propios a la gubernatura, diputaciones y alcaldías.

Estos, siempre que cumplan con tres requisitos, de acuerdo con el Coipep: a) Se comunique al Instituto. b) Participen por lo menos dos candidatos de la misma elección. c) Se establezcan condiciones de equidad en el formato.

En el enfrentamiento por la Presidencia, en el balance, el debate no dejó “nuevos convencidos” ni tendrá cambios dramáticos en las tendencias electorales. AMLO salió raspado y exhibido en sus infinitas incongruencias y sinsentidos, sí, pero sobrevivió al ejercicio, dado que nunca recibió un ataque mortal; nadie, pues, soltó ninguna bomba atómica en su contra.

Pareciera que las brechas entre los candidatos son difícilmente superables.

Sin embargo, en Puebla, el escenario es otro.

Y eso, salvo su mejor opinión, le pone suspenso al debate que deberá ocurrir más temprano que tarde.

gar_pro@hotmail.com

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