VÍCTORIA PÍRRICA

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La sentencia de la máxima autoridad electoral en el país en contra de los candidatos del PAN Mario Rincón (Tepeaca) y Miguel Ángel Huepa (Cholula) luce como un simple premio de consolación para sus opositores. Y es que ninguna de las dos realmente fue grave. Peor aún, en la sanción contra Miguel Ángel Huepa deslindan al candidato panista de cualquier violación a la ley.

El caso de Cholula comenzó cuando Héctor Arturo Zepeda Loranca, representante propietario del partido Movimiento Ciudadano y subordinado de José Juan Espinosa, demandó a Huepa por instrucciones del “Niño Naranja”, debido a la asistencia del edil de Cuautlancingo, Felix Casiano, al arranque de campaña del abanderado albiazul.

Los magistrados advirtieron que en la denuncia “no se dice que el presidente municipal participara de forma activa en el evento de carácter electoral, ni que mostrara una conducta en favor del abanderado del PAN” (sic).

En la sentencia, que se puede consultar en el portal del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF), no se dice que Félix Casiano Tlahque participó “de forma activa en ese evento, es decir, que se le haya dado uso de la voz o, en su caso, desplegado conductas proselitistas en favor del candidato. Tampoco que se hayan destinado recursos públicos del ayuntamiento para la realización del evento”.

En otras palabras, no hubo ni violación grave, ni electoral.

¡Vaya sanción, entonces!

De hecho, los magistrados determinaron que la conducta de Casiano Tlahque no supone un desvío de recursos, por lo tanto no puede considerarse como un procedimiento especial sancionador.

Lo mismo aplicó para Mario Rincón en el caso de la publicidad en la revista Nueva Era. No hubo sanción mayor más que una llamada de atención. Y ya, nada más.

Haciendo una analogía: intentaron lanzar un cohete, ¡y les estalló en la mano!

En resumidas cuentas:

1. Se establece que no se realizó por parte del edil ningún acto proselitista.

2. Jamás se acredita la utilización de recursos públicos.

3. Se establece la nula participación activa del denunciado, luego entonces no hay procedimiento especial sancionador por lo que no hay delito electoral que perseguir.

4. Al mismo tiempo, le turna el caso a la unidad técnica del INE para que sancione administrativamente al alcalde de Cuautlancingo.

Y ojo, mucho ojo con esto:

Miguel Ángel Huepa en ningún momento es vinculado con alguna conducta que pudiera ser tipificada por la reglamentación electoral.

Sí, victoria pírrica de la oposición al PAN, aunque anden celebrando como si hubieran dado el golpe de sus vidas.

gar_pro@hotmail.com

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