EL ACUERDO VERDE Y OTRAS HISTORIAS DE CAMPAÑA

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No lo cuente al PRI ni mucho menos a su candidata al gobierno del estado, la senadora con licencia Blanca Alcalá, pero su principal aliado, el PVEM, es otro de los tantos simuladores que dicen estarla apoyando aunque, tras bambalinas, hagan todo lo contrario porque tienen muy serios, e inconfesables, acuerdos con sus rivales, al igual que muchos de los “próceres” del Revolucionario Institucional, como un famoso delegado federal, un conocido ex candidato a Casa Puebla y un millonario subsecretario del gobierno de Enrique Peña Nieto.

El tema del PVEM parte de un acuerdo que, para efectos prácticos, denominaremos el Acuerdo Verde.

Dicho Acuerdo Verde se tejió días después de que quedaron definidas las candidaturas a los gobiernos de los 12 estados con elección este año.

Bajo el más absoluto sigilo, como procede.

Los negociadores, los gobernadores de Puebla y de Chiapas, unidos por una vieja amistad, habían establecido las bases del entendimiento:

El PVEM no iría en alianza con el PRI en Puebla si el morenovallismo lograba que el PAN renunciara en el estado de Quintana Roo a ir en coalición con el PRD con el candidato Carlos Joaquín González, un personaje con no pocos nexos y tentáculos en la Angelópolis.

Pero tal escenario no se cumplió.

Como se sabe, pese a los esfuerzos desplegados, la dirigencia nacional panista –léase Ricardo Anaya- se entercó y ratificó su alianza con el PRD en Quintana Roo, y, como consecuencia, el PVEM sí terminó sumándose al tricolor en Puebla, teniendo como candidata a Blanca Alcalá.

Fue entonces que Rafael Moreno Valle y Manuel Velasco entraron a una segunda fase del Acuerdo Verde.

En Puebla, el PVEM cumplirá con lo mínimo con la candidata del PRI –y lo mínimo es lo mínimo-, y en Quintana Roo, el respaldo político, estratégico y sobre todo económico del morenovallismo dejará de fluir hacia Carlos Joaquín, a fin de facilitar el triunfo del candidato de la coalición integrada por el PRI, el PVEM y el PANAL, Mauricio Góngora Escalante, puntero –como aquí Tony Gali- en todas las encuestas.

Y en esas andan, a prácticamente dos semanas del 5 de junio.

Ahora queda claro, clarísimo, por qué el PVEM en Puebla no está pesando, no está fluyendo, no está apoyando y no está aportando prácticamente nada a la causa de Blanca Alcalá.

Una Blanca Alcalá víctima de un juego nacional en el que ella sólo es una ficha más del ajedrez del poder.

Un Acuerdo Verde del que los mentirosos y cínicos empleados del PVEM, como Juan Pablo Kuri, están tan enterados que ya ni disimulan su campaña de brazos caídos.

Un Acuerdo Verde que está vigente, cumpliéndose milimétricamente y cuidado con lupa por las partes interesadas.

Un Acuerdo Verde que, sin duda, es hijo de la Realpolitik.

(Pero no lo ande contando).

***

Al cumplirse la mitad de las campañas, una empresa nacional de probada fiabilidad realizó una amplia evaluación estatal de los cinco candidatos a la minigubernatura de Puebla bajo aspectos cualitativos.

Fueron entrevistados miles de poblanos para saber, entre otras cosas, quién de entre Blanca Alcalá, Ana Teresa Aranda, Roxana Luna, Abraham Quiroz y Tony Gali está haciendo la mejor campaña y está convenciendo más.

Estos fueron los resultados:

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Como se ve, para el 37%, Tony Gali está haciendo la mejor campaña, seguido muy de lejos por Blanca Alcalá, con el 16% de las opiniones a favor.

Llama la atención que para los encuestados, Roxana Luna, del PRD, está haciendo la peor campaña, superada por el gris Abraham Quiroz y la “independiente” Ana Teresa Aranda.

Al paso que va, Luna se perfila para ser el gran fracaso de la elección; ella sí merecedora de un premio Óscar a la peor actuación.

(Por cierto: la empresa nacional coincide en términos general con los estudios dados a conocer en los últimos días por Mendoza Blanco & Asociados, Mercaei, Indicadores y Más Data, que dan a Tony Gali una ventaja en un rango que va de 12 a 18 puntos).

***

Los vecinos del oriente de la ciudad de Puebla ya la llaman “Operación Vajilla”.

Y es que miles de vajillas están siendo repartidas por el PRI casa por casa, familia por familia, con el obvio fin de comprar votos.

Los enterados cuentan que detrás de la “Operación Vajilla” no está sino la regidora (con licencia) Karina Romero Alcalá, hija de la candidata del PRI-PVEM y PES.

La que ha ordenado que a cada vajilla le sumen una memoria USB con su respectivo cargador, a manera de “pilón”.

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#PensandoEnTodos, dice la propaganda del PRI.

Nadie lo duda.

***

PRI . REGISTRO BLANCA ALCALÁ

Hace unas semanas, Blanca Alcalá invitó a cenar a su casa al ex gobernador Mario Marín.

El discreto encuentro entre la candidata y el “góber precioso” se dio en estupendos términos.

Limaron asperezas, reafirmaron compromisos, intercambiaron consejos, aclararon malos entendidos…

Marín salió más que satisfecho de una cena de amigos casi sin testigos.

Pero su estado de ánimo cambiaría radicalmente dos días después.

Y es que nunca, ni en sus peores escenarios, esperó recibir un “coscorrón”, y menos de ese tamaño.

Cuentan que un Marín desconcertado no daba crédito a lo que veía.

En el nuevo spot de la candidata, de su amiga, la misma candidata que días antes lo invitó a cenar y que dijo hablarle con sinceridad y afecto, quedaba ridiculizado.

Exhibido como el impresentable que es.

“No soy preciosa”, afirmaba –casi clamaba- Blanca Alcalá, en su enésimo, y desesperado, deslinde de Mario Marín.

El mismo Marín que primero placeó en su arranque de campaña.

El mismo Marín que luego mandó a guardar para reducir los daños de ese gravísimo yerro.

El mismo Marín que después invitó a cenar a su casa para limar asperezas.

El mismo Marín al que terminaría satirizando, recordándole que es una vergüenza para el PRI y que no pertenece sino al reino de las cavernas.

“No era necesario…”, dijo el ex gobernador a su gente de confianza sobre ese spot que lo enfureció y que vio y vio y volvió a ver encerrado en la oficina principal de su notaría como para ratificar sus peores sospechas.

“Se confirma que (Blanca Alcalá) no sabe cumplir acuerdos”, añadió quien, como saben los que lo conocen, es sencillamente incapaz de perdonar ese tipo de agravios, esa clase de humillaciones.

Hoy Marín es otro de los muchos decepcionados de la candidata del PRI.

Como Doger.

Como López Zavala.

Como Lastiri.

Acusados todos de traición, simulación y lo que se acumule en la semana…

gar_pro@hotmail.com

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