Golpe Bajo

Arturo Luna Silva

Circula en el medio político local, desde hace algunos días, un singular folleto.

folleto

“anónimo” que es inevitable ligar con la sucesión a Casa Puebla.

O más correctamente: con la guerra a Casa Puebla.

“Enrique Doger encabeza encuesta para gobernador”, dice su mensaje principal, mismo que es acompañado de una fotografía del ex rector de la BUAP y ex presidente municipal de Puebla.

Resulta que el habilidoso suspirante a la gubernatura cita -y no sólo eso: usa discrecionalmente- la encuesta política municipal que el pasado 29 de enero publicó Intolerancia, que dirige Enrique Núñez, y en la que ciertamente aparece muy bien posicionado tanto en intención de voto como en confianza y conocimiento en la ciudad de Puebla.

Y no sólo eso: utiliza el cabezal de ese periódico -sin duda el más crítico de Doger desde que éste terminó su trienio- para agregar credibilidad a su cometido.

La jugada dogerista, o mejor dicho: el golpe bajo es por lo menos atrevido.

Para efectos de propaganda, se echa mano de un legítimo ejercicio de medición demoscópica, elaborado por Intolerancia Periodismo de Precisión (IPP), sabiendo por anticipado que el medio (o fuente) de origen no ha sido precisamente cómodo con el objeto de la exaltación: en este caso, el mismo Enrique Doger.

¿Qué mejor que usar al más feroz de mis críticos para legitimar mi mensaje más importante: que soy el mejor para suceder a Mario Marín?

De manual, diría Goebbels.

Doger sabe que para persuadir hay que conmover, que para conmover hay que sobreestimar y que en la propaganda política, el mensaje es el medio.

Por eso el folleto.

De ahí la maniobra.

Deberían cobrarle derechos de reproducción.

***

Sólo para el registro.

La encuesta de Intolerancia, que aprovecha Doger, ofreció los siguientes resultados a la pregunta: “¿Votaría por él/ella para gobernador (a)?”:

Enrique Doger Guerrero, 49.5%.

Enrique Agüera Ibáñez, 47.4%.

Rafael Moreno Valle, 44.1%.

Blanca Alcalá Ruiz, 42.4%.

Javier López Zavala, 39.2%.

De ahí que no resultará ocioso saber cuándo se mandó a elaborar el citado panfleto:

¿Antes o después del Gran Pacto, Pacto de Pactos, entre Doger y Zavala?

Es pregunta.

***

El arte del engaño es un arte que bien domina Mario Marín.

Hasta diríase que en ese terreno es un mago.

Tras conocer la reunión de suspirantes en Casa Puebla, no pude reprimir el deseo de releer “La Herencia. Arqueología de la Sucesión Presidencial en México” de Jorge G. Castañeda.

Pero especialmente este subrayado:

“La gran desventaja de la sucesión anticipada radica en su indefectible recurso al engaño: para impedir que el candidato preseleccionado sea devorado por sus rivales, por la prensa o por los enemigos del régimen, es preciso que figuren varios competidores en la contienda.

“Ellos, a su vez, deben conservar la convicción íntima y acorazada de su habilidad y permanencia en la carrera. La única manera de lograrlo es mediante el aliento presidencial, las claves implícitas y los mensajes explícitos, todos ellos encaminados a persuadir a cada interesado de su vigencia como aspirante.

“Por definición, la abrumadora mayoría de las señales son falsas, pero el destinatario las considera auténticas y actúa en consecuencia”.

gar_pro@hotmail.com

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