PUEBLA CAPITAL Y LA TRAMPA DEL GÉNERO

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Se equivoca quien supone que la definición de género, como una obligación para la candidatura de Morena a la alcaldía de Puebla capital, llegará por anticipado a la lucha interna que, en una encuesta mixta, definirá al abanderado o abanderada que aparecerá en las boletas.

Ni internamente en ese partido, ni de acuerdo con las reglas que estableció el INE, es posible que un intento así, para anular al adversario, fructifique.

Ese argumento de algunos de que “ya todo está definido”, porque la candidatura morenista debe ser “para una mujer”, como en 2018, es tramposo.

En esta contienda 2021 no hay una definición preconcebida en ese sentido.

Es más, nadie está descartado por su género, incluso por encima de lo que pudieran decidir los órganos internos del Movimiento Regeneración Nacional (Morena).

Si se tratara de atajar, desde la Comisión Nacional de Elecciones, el Comité Ejecutivo Nacional (CEN) o el Consejo Nacional, a alguien por este motivo, luego seguramente tendría que enfrentar una impugnación fuerte, ante los tribunales electorales local y federal.

Recientemente, se estableció desde el CEN, que encabeza Mario Delgado Carrillo, que hay un acuerdo para reeditar, en el caso de las candidaturas a diputaciones federales, el género que compitió en 2018, en cada distrito.

De este modo, anticipadamente se dejaría fuera de la competencia a los hombres en los distritos en que compitieron mujeres y viceversa.

Pero ese “acuerdo”, sería tumbado fácilmente en el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF), con un Juicio de Protección de los Derechos Políticos-Electorales (JP).

Fuentes del Consejo Político de Morena nos aseguran que ese anuncio obedece a un “guiño” que ha enviado el ex coordinador de los morenistas en San Lázaro y hoy presidente del CEN, Mario Delgado, para complacer y tranquilizar a los diputados que lo apoyaron y que hoy buscan la reelección.

De ahí, la explicación.

En el caso de Puebla capital tampoco tendrán eficiencia los albazos, si es que se pretenden dar en alguno de los órganos internos.

La razón es muy sencilla: encima de lo que ahí se decida, está la determinación del Instituto Nacional Electoral (INE), que dividió los municipios y los distritos en Bloques de Competitividad.

Con base en ello, también se puede debatir si un género u otro, corresponden a un distrito o a un municipio específicos.

Con este sistema, se evita que se envíe a las mujeres a competir en demarcaciones en las que su partido no tiene posibilidades de ganar.

Este Sistema de Bloques de Competitividad tuvo ya el visto bueno del Instituto Estatal Electoral (IEE), el pasado 30 de diciembre.

Tampoco es novedad, no podía hacer otra cosa el IEE.

Así que no hay restricciones.

No hay vetos de género que funcionen.

Tanto Claudia Rivera como Gabriel Biestro están en una competencia real.

Muy real.

gar_pro@hotmail.com

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