Marín-Alcalá, cumbre en Casa Puebla

Arturo Luna Silva

marinyblanca

Ayer Mario Marín recibió en Casa Puebla a Blanca Alcalá.

El gobernador y la presidenta conversaron durante unas dos horas.

¿El tema?

La sucesión 2010.

¿Los detalles?

Sólo ellos los saben.

Y es que fue un encuentro privado.

Privadísimo.

Cara a cara.

Sin testigos.

De sólo dos.

Lo que sí es seguro es que no debió ser nada terso.

Sobre todo si recordamos el contexto en que se produjo.

Es decir, luego que Alcalá mostró los dientes y envió señales, varias señales, de inconformidad por haber sido excluida por el “Gran Elector” de la carrera, loca carrera a Casa Puebla.

Veamos la cadena de sucesos previos:

En un desayuno con columnistas, el pasado 15 de julio, Mario Marín la subió al carro de la sucesión al mencionarla junto con Javier López Zavala, Alejandro Armenta y Jorge Estefan Chidiac como cuatro de los prospectos con grandes posibilidades.

El 1 de agosto, en una clara contradicción de sus propias palabras, el propio Marín la desinvitó del desayuno que sostuvo, también en Casa Puebla, con cinco de los suspirantes (Zavala, Jesús Morales, Enrique Doger, Víctor Hugo Islas y Alberto Amador) y el dirigente del PRI, Armenta, y la delegada del CEN, Paloma Guillén.

El 3 de ese mismo mes, Armenta salió a dar explicaciones. Dijo que Alcalá no fue convidada al desayuno del 1 de agosto porque no ha dicho abiertamente que sí quiere ser gobernadora.

Días después, Blanca le reviró a Armenta (y en el fondo a Marín) al pronunciar por primera vez la palabra –mágica palabra- “exclusión”. Dijo en tono de reclamo: El PRI no debe excluir a nadie. Y las primeras muecas de desagrado se dibujaron en Casa Puebla.

Horas después, la alcaldesa –que suele ser dejada sola por sus valientes “colaboradores” en los momentos más difíciles- fue secundada por su secretario de Desarrollo Social, Víctor Manuel Giorgana, quien por fin se fajó los pantalones y declaró que el capital político de Alcalá causa nerviosismo pero sobre todo temor en el PRI. Al estilo de sí es mi voz pero no es mi voz, Giorgana no dijo pero sí dijo que Marín, Zavala y compañía “le temen” por su gran aceptación social y privilegiada posición en las encuestas.

Y como colofón, el pasado domingo, ante 5 mil mujeres congregadas en el Auditorio Siglo XXI para recibir una dosis de ácido fólico, la propia presidenta se encargó de avivar aún más las llamas, al pronunciar un mensaje totalmente político (“Es el tiempo de las mujeres”) que quiso pasar por inocente pero que tuvo un claro destinatario: Mario Marín.

¿Cuál otro?

El mismo que –como todo Puebla sabe- ya tiene a un candidato en la persona de Javier López Zavala.

El mismo Marín que no está contento ni con Jesús Morales (por el mitin del domingo anterior), ni con Doger (por la abierta campaña en TV so pretexto “la educación” de los pobres niños de Puebla), ni sobre todo con la propia Blanca Alcalá (por su “indisciplina”, o “falta de capacidad” para entender y aceptar que en el tema de la sucesión, sólo sus chicharrones truenan).

Así que la cumbre de ayer en Casa Puebla, repito, no pudo ser –seguro- un día de campo, ni un encuentro simpático, sobre todo para ella.

Una fuente me aseguró que el pasado viernes, Alcalá le marcó al gobernador y que éste de plano no le contestó.

Fue hasta el pasado martes cuando al teléfono móvil de la alcaldesa entró una llamada de la residencia oficial del Ejecutivo con el mensaje:

Lic. Alcalá: el señor gobernador la espera mañana (miércoles 12 de agosto), a las nueve horas, en Casa Puebla”.

Y el encuentro se dio; de hecho, me fue confirmado por un discreto habitante del recinto de Los Fuertes, que como informante nunca falla.

No se requiere ser mago para saber el tema de la plática.

Aunque eso sí, le repito: sinceramente desconozco los detalles, la columna vertebral pues, de la conversación.

Sólo los saben, insisto, el gobernador y la presidenta.

A partir de ahí sólo puedo practicar el divertido –y a veces muy productivo- deporte de la especulación.

Y es que como seguramente a usted, varias dudas me asaltan:

¿Habrán llegado a algún pacto?

¿De qué tipo?

¿Bajo qué condiciones?

¿La habrán regañado?

¿Y ella se habrá dejado?

¿Qué va a hacer el “Gran Elector” con el capital político de la alcaldesa?

¿Ésta le habrá llevado alguna encuesta en la que aparece en primer lugar, arriba de Zavala, Doger y Jesús Morales; por ejemplo la más reciente de Opina, Consultoría Estratégica?

¿Y ante ello, le habrá dicho que , que puede participar?

¿Que no será excluida?

¿Que se valorará su capital político, su potencial, su perfil, su trabajo, su género…?

¿Que la pelea interna será equitativa y que podrá correr, libre como el viento, sin coscorrones de por medio?

¿La incluirán en las tres encuestas que supuestamente se harán para elegir al candidato (a) de unidad?

¿Ya la van a invitar a los desayunos de huevo con cecina, y cuernitos con café, de Casa Puebla?

¿O más bien la terminaron “de bajar” y resulta que en los siguientes días se sumará, gustosa y feliz, a López Zavala?

¿A cambio de qué?

¿De posiciones en un posible gabinete zavalista?

¿De cuántas, de cuáles?

¿O será que ya no le van a echar a andar al mafioso de Israel Pacheco?

¿Ya no la van a castigar por la vía del presupuesto?

¿Ya le van a aprobar su primera cuenta pública, proceso que se ha detenido en el Congreso local por obra y gracia de ya saben quien?

¿Acaso va a ser senadora de la República?

¿Y le van a cumplir?

¿Como a Rafael Moreno Valle?

¿O lideresa del Congreso?…

Sí, ahora que se conozcan los detalles, la cumbre Marín-Alcalá dará mucho, pero mucho de qué hablar y analizar.

Para bien.

Para mal.

Y es que estos no son tiempos de guardar.

Son, simplemente, días, días de sucesión.

***

Por cierto: para aquellos que amablemente escribieron o llamaron para preguntar por el gustado Diario de la Sucesión, les informo que se trata de una caprichosa serie por entregas, como caprichoso es su autor, y que se publicará sin previo aviso, de forma totalmente aleatoria y arbitraria, como informada, arbitraria, subjetiva, parcial y mal, muy mal intencionada es (debe ser) una columna periodística.

gar_pro@hotmail.com

One Response to “Marín-Alcalá, cumbre en Casa Puebla”

  1. opino como tu! muy buen sitio

Leave a Reply