El candidato de @RafaGobernador

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Aunque el gobernador asegura que no es el “gran elector” y que por tanto no tiene “gallo” a la alcaldía de esta capital, la verdad es que todo mundo sabe, incluso en su partido, que Rafael Moreno Valle tiene toda la intención de imponer a su secretario de Infraestructura, Tony Gali Fayad, como el candidato del PAN, en coalición con el PRD –si Los Pinos no tira el acuerdo-, el partido de la maestra Elba Esther Gordillo (Nueva Alianza) y -el fantasmal- Compromiso por Puebla.

De hecho, ya no se puede seguir simulando tanto: resuelta por fin con un golpe en la mesa la revolución al interior del grupo morenovallista (Fernando Manzanilla y Jorge Aguilar Chedraui serán diputados locales y san se acabó), desde el 16 de enero, un día después del segundo informe, se giraron instrucciones precisas para reforzar e incluso incrementar la presencia mediática del funcionario, y sobre todo para soltar la cargada, ese fenómeno tan priísta pero tan eficaz para traducir la voluntad del señor.

Por eso, el empleado del gobernador en la dirigencia estatal del PAN, Rafael Micalco Méndez, empezó a pronunciarse con sobrado interés por el método de las encuestas para elegir al candidato (el método que precisamente quiere Moreno Valle y que difiere por completo de la contienda interna que empuja El Yunque para que Franco Rodríguez tenga más posibilidades de ganar la nominación).

Y por eso también dos soldados del morenovallismo, como los diputados Mario Riestra y Jesús Zaldívar, fueron enviados a decirle a la prensa que, en su humildísima y honestísima opinión, el candidato debe ser Gali, y no sólo del PAN sino de una alianza electoral amplia, similar a la de 2010. Y es que los legisladores, de repente, le encontraron innumerables “atributos ganadores” al secretario que ha ayudado a “transformar” Puebla, en una abierta operación y declaración de intenciones desde el epicentro del poder estatal.

De forma paralela, la ciudad comenzó a llenarse de anuncios espectaculares (este martes se instalaron tres sólo en la Recta a Cholula) en los que aparecen fotografiados Moreno Valle y Tony Gali. Codo con codo, comparten tiempo y espacio, presumen el Centro Integral de Servicios (CIS) y anuncian que juntos están –y quieren seguir- “construyendo una Puebla más moderna”.

Nada es producto de la casualidad: la línea es que sí hay línea y el gobernador ha decidido que Tony Gali sea el candidato, su candidato, le guste o no a la ultraderecha, que ante este escenario anticipó la renuncia (que en realidad no lo fue pues se hará efectiva hasta el 18 de febrero) de Franco Rodríguez a la presidencia del Consejo Coordinador Empresarial, con el único y evidente fin no de mandar un mensaje de supuesta congruencia, sino de forzar la propia renuncia del secretario de Infraestructura, a quien El Yunque acusa (aquí, en el CEN y en China) de seguir promocionándose valiéndose de su cargo público y con todo, absolutamente todo el apoyo de Moreno Valle.

¿Entonces tiene o no candidato el “gran elector”? Sí, sí lo tiene, y por una obvia, lógica razón: necesita un “gallo” fuerte, sólido, bien alimentado, de casta y navajas afiladas, con plumaje y espolones de concurso, capaz de resistir viento y marea. Sólo así podrá dar la pelea a un PRI que empieza a unir fuerzas y que, con el presidente Peña Nieto, viene por todo a Puebla. El nombramiento de un duro, el ex gobernador Fernando Moreno Peña, como delegado del CEN en el estado es sólo una pequeña muestra.

gar_pro@hotmail.com

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