LUZ VERDE A LA #LEYGALI (¿O CÓMO CONSEGUIR UNA LICENCIA DE 90 DÍAS?)

VISITANTE DISTINGUIDO

Fuentes legislativas cuentan que este miércoles, en forma sumamente discreta, entró al Congreso del estado de Puebla una propuesta que será muy comentada dado que resultará trascendental en el camino hacia la minigubernatura del 2016, sobre todo en el caso del virtual candidato del grupo morenovallista, el presidente municipal de esta capital, Tony Gali Fayad.

Teniendo como telón de fondo la discusión sobre las famosas candidaturas independientes –por lo demás, una estupenda cortina de humo-, se presentó una iniciativa de decreto que reforma la Ley Orgánica Municipal, iniciativa con una dedicatoria más grande que la luna.

Vaya: un traje a la medida.

Y es que se plantea que un alcalde pueda pedir licencia y separarse de su cargo hasta por un lapso de 90 días, sin necesidad de llamar a su suplente o nombrar a un edil interino.

Los 90 días son justamente el tiempo que durarán en término reales las campañas de los candidatos a la minigubernatura el año próximo.

Actualmente la Ley Orgánica Municipal, en su artículo 52, señala que “las faltas temporales del Presidente Municipal, hasta por 30 días, serán suplidas por el Regidor de Gobernación, Justicia y Seguridad Pública, o por el Regidor que presida dicha Comisión”.

En el caso de que la ausencia del alcalde se prolongara por más de 30 días, serán cubiertas por su suplente y a falta de éste por el regidor de Gobernación, Justicia y Seguridad Pública, o por el regidor que presida dicha Comisión.

La iniciativa de decreto que llegó “misteriosamente” al Congreso amplía ese período hasta los 90 días, todo un hito en la materia.

En otras palabras: Tony Gali no sólo no va a pedir una licencia, digamos, definitiva, sino que se está planeando su regreso a la presidencia municipal en caso de no tener éxito en su nueva aventura electoral.

El cambio de señales es radical, pues seguramente entre los potenciales rivales de Gali, sobre todo los priístas, va a leerse como una señal de temor o de debilidad.

Lo cierto es que Tony Gali está en todo su derecho de obtener una especie de seguro de vida (política) por si las dudas…

Sobre todo tras los resultados negativos del PAN y PRD en las elecciones federales de junio pasado.

Gobernar el estado durante un periodo tan corto (un año y ocho meses) no parece un incentivo lo suficientemente fuerte como para abandonar un cargo, el de la alcaldía capitalina, por el cual fue electo para cuatro años y ocho meses.

Son parte de las garantías que empieza a lograr Tony Gali para ir a la campaña por Casa Puebla, a jugarse la vida por el morenovallismo.

Así, entre otras cosas, gracias a la #LeyGali, el gobernador y el alcalde tienen por lo menos hasta marzo próximo para tomar una decisión final sobre quién sucederá al presidente municipal, ya sea en forma temporal o definitiva.

Una carrera, por cierto, que cada vez se pone más interesante, con algunos encartes y otros descartes que serán tema central de otra columna.

De aprobarse, la multimencionada iniciativa de decreto tendrá aplicación, por supuesto, para los 217 municipios del estado, pero obviamente surge con una sola razón de ser: fortalecer al candidato del grupo en el poder y ofrecerle una especie de “Plan B” que le garantice, sí, que después de todo habría vida después de la muerte.

gar_pro@hotmail.com

Leave a Reply