Todo cambia para que todo siga igual

01.04.2019

Lesly Mellado May

Desde que Guillermo Pacheco Pulido fue nombrado gobernador interino no cesan las bromas sobre las décadas que retrocedió el reloj político de Puebla.

Ahora que iniciaron las campañas el reloj permaneció inamovible.

Volvió Mario Marín, priístas y panistas se sumaron al ahora morenista Luis Miguel Barbosa (quien en su época de líder perredista mantuvo a ese partido como satélite del tricolor), se retiró parte de la clase política que nació en el morenovallismo… volvieron los ambulantes al primer cuadro de la ciudad… y me pregunto por qué yo no he vuelto a los 20.

En el arranque de campaña de 2018, Morena medio llenó el patio del Museo San Pedro (¿ahora debo llamarle las canchas de San Pedro?), ahí estaba Barbosa con un discurso desde la oposición y Claudia Rivera, temblorosa pero con tono didáctico, exponiendo cómo serían los gobiernos municipales…

El presupuesto cambió de dueño y en menos de un año Barbosa ha conseguido despertar el fervor electoral poblano, que ya no se restringe al apoyo en la urna ahora se manifiesta públicamente con matraca en mano y se registra en foto con el candidato.

Junto con ese bonito folclor electoral se mantienen la práctica mexicanísima del YO quiero tocar las campañas y andar en la procesión; que no sé tocar las campañas, no importa porque la gente no tiene afinado el oído; que no puedo procesionar porque el lazo de los badajos no está tan largo, no importa le amarro otro mecatito.

Y así vemos como morenistas puros como Gabriel Biestro tendrá dos trabajos: presidente del Congreso del estado y Coordinador Político de la campaña a la gubernatura (bueno uno de los tres que tiene el cargo, porque ahora hasta le sobran colaboradores a Barbosa). Será que Biestro es tan tan tan joven que nunca vio cómo los priístas y luego los panistas hacían lo mismo: operar las elecciones desde el gobierno; será que no había nacido cuando su líder Andrés Manuel López Obrador se quejaba de esta práctica que lo mantuvo como candidato 18 años.

Aunque debo matizar que el peligro real no es su práctica priísta sino que Biestro como muchos otros que no han logrado cumplir con el cargo que actualmente tienen, migren a la administración estatal y nos toque soportar el mismo desgobierno que en Puebla Capital.

Volver al jardín de El Carmen

18.01.2019

Lesly Mellado May

Cuenta la leyenda que en 2010 durante la reunión para acordar el cierre estatal de campaña, Juan Carlos Mondragón, entonces líder estatal del PAN en Puebla, estaba muy contento e ilusionado por sentir por primera vez la cresta de la ola electoral.

Tanto fue su entusiasmo que soltó: “Ahora sí vamos a llenar el jardín de El Carmen”.

El entusiasmo fue fulminado por Rafael Moreno Valle, el entonces candidato a gobernador: “No vamos a llenar el jardín de El Carmen, vamos a llenar el estadio Cuauhtémoc”.

Los panistas de cepa, cuentan, se pasmaron.

Efectivamente, Moreno Valle llenó el estadio Cuauhtémoc. Cómo y con cuánto, no lo sabemos con exactitud, pero cumplió.

Tras la muerte del ex gobernador, los panistas tradicionales intentan retomar el control del partido Acción Nacional y muchos de sus adversarios los miran gustosos porque su intención es “recuperar” el partido pre-Moreno Valle, no el que transformó y les dejó por “herencia”.

Ya veremos si los panistas de cepa mutan o vuelven a sus antiguas prácticas: “perder elecciones pero no perder el partido”.

Si cumplen con la máxima con que manejaron la franquicia durante varias décadas, pronto los veremos otra vez en el Jardín de El Carmen, su nicho durante el siglo XX.

Seguridad. Lo que planean las mujeres que gobiernan Puebla

11.12.2018

Lesly Mellado May

Aunque Puebla sigue entre los cinco estados con mayor pobreza en el país, la petición generalizada ya no es que se resuelva ese añejo problema; ahora la mayor preocupación es que las autoridades que recién comienzan a gobernar pongan remedio a la inseguridad.

En el caso de Martha Erika Alonso, que asume el gobierno estatal este 11 de diciembre, la propuesta que hizo durante su campaña es la siguiente:

· Procurar el establecimiento de políticas públicas de seguridad orientadas a garantizar a las personas el ejercicio de sus derechos y el logro del bien común.

· Mejorar los protocolos de actuación del cuerpo policial.

· Fomentar la cultura de la denuncia, así como el respeto y la confianza en las instituciones en todos los ámbitos de la vida pública y privada.

· Continuar con el seguimiento de las acciones necesarias para fortalecer la unidad encargada de la prevención, atención e investigación de delitos cibernéticos.

· Impulsar la ampliación de la red de videovigilancia.

· Continuar con las campañas para reforzar el uso responsable del número 911.

· Utilizar las herramientas tecnológicas que sean pertinentes para automatizar los procesos en atención a la población víctima de delitos.

La propuesta plasmada en la plataforma electoral que entregó al Instituto Electoral del Estado es extremadamente general.

En el mismo caso se encuentran las promesas de la presidenta municipal de Puebla, Claudia Rivera, que aunque está a punto de cumplir dos meses en el “encargo” no ha logrado atinar en el tema de seguridad, pues está esperando (así lo declaró) a que las cosas sean resueltas por la Federación.

Aquí lo que escribió en su plan para la ciudad Capital cuando estaba en campaña:

· Programa Recuperemos Nuestra Ciudad en parques, plazas, centros deportivos y otros espacios públicos con la intención de convocar a la comunidad a actividades sociales, educativas, culturales y divulgativas.

· Reconfigurar los espacios públicos simbólica (mediante la percepción) y territorialmente (con acciones) con el fin de apropiarnos de la ciudad.

· Elaborar estudios de las áreas en conflicto y recuperar espacios de convivencia social mediante la creación de entornos seguros de esparcimiento familiar, incremento del patrullaje en las regiones que tengan los más altos índices delictivos, y mayor vigilancia y aumento de la seguridad en los espacios escolares.

· Combatir a la delincuencia por medio de la coordinación institucional de los tres órdenes de gobierno para disminuir los índices delictivos con el incremento de la vigilancia y la prevención situacional de los delitos.

· Instrumentar operativos conjuntos entre las autoridades y la ciudadanía del municipio y aumentar del número de elementos policíacos destinados a la vigilancia.

· Combinar de estrategias de prevención situacional y social.

· Construir una ciudadanía informada en la prevención de adicciones, mediante la intervención temprana, la rehabilitación de jóvenes y la prevención dirigida a menores en riesgo.

· Diseñar, sistematizar y utilizar la información delincuencial y de gestión policial, a fin de generar y homologar estándares e indicadores para que la información sea compartida por entidades e instituciones.

De manera general los planes resultan similares, lo importante es que pongan en práctica estrategias efectivas.

Si bien en el caso de Rivera puede darse el beneficio de la duda a Morena y su plan de seguridad nacional, Alonso está en desventaja pues ella representa la continuidad de un gobierno estatal que en 8 años lejos de mantener la relativa seguridad que había en Puebla, erró ante la delicuencia.

¿Moda feminista o feministas a la moda?

15.11.2018

Lesly Mellado May

Tomando en cuenta que la agenda de la presidenta municipal de Puebla, Claudia Rivera, tiene como tema central el calzado, para qué analizamos un asunto baladí como la seguridad ahora que se cumple un mes en el cargo de mayor envergadura en la cuarta ciudad más poblada del país.

Así que vayamos al asunto que verdaderamente le importa: sus tenis.

Si la alcaldesa cree que es contestatario y muy feminista usar calzado deportivo, le tenemos una mala noticia, es lo que está de moda y no entre las seguidoras de “todos y todas” sino entre las “frívolas” que marcan tendencia.

Aquí una publicación de S Moda, un suplemento de El País:

Debemos alegrarnos, nuestra presidenta está a la moda y más cerca de la frivolidad de las panistas que de las revolucionarias de huipil.

Si ya nos perturbaban los tenis, la alcaldesa no se conformó y nos volvió a sorprender: se disfrazó de catrina, cual madre de niño en preescolar fifí, por supuesto, ocupada en andar a tono con los vástagos.

Y así fuimos de sorpresa en sorpresa: que se entera de linchamientos por los noticieros radiofónicos, que exige “acompañamiento” del estado y la federación para resolver la inseguridad, que no logra coordinar ni a los regidores de su propio partido y llegamos al Día Nacional del Libro cuando nos contó que entre sus libros favoritos está “Ensayo sobre la ceguera”.

Entonces, si se propuso para “salvar” a esta ciudad de ciegos y la elegimos como la mejor opción para ello, por qué está más preocupada por su vestimenta que “ni vamos a ver”.

Entonces, uno se pregunta si no será ella la ciega.

Como presidenta municipal electa viajó a Colombia y publicó esta foto en Twitter con el siguiente comentario:

El alcalde de #Medellín, @FicoGutierrez, nos llevó a dar un recorrido por el centro, en donde pudimos constatar que se han recuperado espacios públicos importantes.

Un espacio público “recuperado” pero vigilado por un militar ¿no lo notó?. En Colombia hasta la policía turística anda con armas de alto poder.

Entre las primeras declaraciones de Claudia Rivera se cuenta: “tengan un poquito de paciencia”.

Si ha sido activista desde hace muchos años ¿no dedicó tiempo a pensar y estudiar cómo se gobierna?

Si en marzo se registró como candidata ¿no tuvo tiempo de armar un proyecto para resolver aunque sea un problema de la ciudad?, por si acaso ganaba.

Si el 1 de julio ganó la elección ¿qué hizo en julio, agosto, septiembre y 14 días de octubre?

Adiós pancartas

16.10.2018

Lesly Mellado May

Morena ya gobierna la capital de Puebla, la cuarta ciudad más poblada del país. Y la cabeza de ese gobierno, Claudia Rivera ruega: “no me dejen sola”.

El “pueblo bueno” no llegó este lunes a las alcaldías que ganó Morena. No hubo noticia de plazas abarrotadas apuntalando a los nuevos presidentes municipales, aunque algunos de ellos han presumido que obtuvieron votaciones históricas, lo cierto es que no fueron ellos, fue la ola AMLO que los llevó a la cresta.

Así que no se deben confundir, una cosa es el mega bono democrático de López Obrador y otra cosa los micro bonos municipales, a ellos los errores no les serán justificados como a su líder nacional.

Los que sí llegaron a las ceremonias morenistas, fueron los soldados marinistas. Algunos, discretos, pasaron desapercibidos para los seguidores de Obrador que se andan cuidando mucho, dicen, de que no se infiltren los morenovallistas (que también estaban sentados en sitios estratégicos).

Por lo visto y escuchado en las tomas de posesión, los ediles morenistas están corriendo el mismo riesgo que llevó al PAN al fracaso: siguen actuando como si fueran oposición, cuando ya son gobierno.

Ese quizá será el aprendizaje más importante y difícil: ir de la protesta a la solución.

La administración pública como todo oficio tiene sus mañas y a veces suelen ser tan obvias que no logran apreciarse: el poder no entiende de bondad, ni complacencias, ni consenso, querer mezclarlos deriva en desastres como el primer logotipo de Claudia Rivera.

Quizá el mayor peligro para ella y los morenistas “puros” que están encabezando u operando las presidencias municipales no son los marinistas, ni los morenovallistas, ni los neomorenistas, si no ellos mismos y su visión romántica y académica de la realidad.

Al iniciar su campaña en el ex hospital de San Pedro, Rivera rogó: “no me dejen sola”. Este lunes en su debut como presidenta, insistió: “no me dejen sola”.