El presupuesto familiar se verá estresado en las próximas semanas por los gastos que se deberán cubrir debido a las graduaciones escolares. Estas celebraciones se han vuelto cada vez más una parada obligada en el calendario de consumo habitual de los mexicanos, ya que hay graduaciones de preescolar, primaria, secundaria y universitarias. Al concluir los estudios en cada uno de los niveles educativos, los escolares son requeridos por las escuelas para participar en el evento de graduación de su generación y asistir representa un gasto importante y extraordinario para las familias, que, por lo regular, no están preparados para hacerlo.

Producto de la inflación y de que todo cada vez es más caro, la Alianza Nacional de Pequeños Comerciantes (ANPEC) realizó un monitoreo sobre los gastos de graduación que una familia realizó en el año 2022 en la educación básica (preescolar, primaria y secundaria), el cual tuvo un rango de $4,750 a $5,000. Ahora, en 2023, habrán de gastar alrededor de $6,350 a $6,500 por graduado. Es decir, se registra un incremento del 33.68%. En tanto, las graduaciones universitarias (bachillerato y licenciatura) pasaron de costar $8,200 en 2022 a $11,950 en 2023 por graduado, registrando una variación de 45.73%.

“Como nos podemos dar cuenta, en ningún caso este gasto es uno menor para una familia, por lo que muchos hogares realizan coperacha familiar, se dirigen a las casas de empeño o incluso piden prestado para salir del compromiso. En fin, buscan por todos los medios lograr que sus hijos no se queden fuera de la celebración, ya que se considera un momento memorable en su vida como estudiantes. A esto hay que agregar lo que cuesta una comida o cena familiar por este motivo al menos para diez personas, ya sea en casa o en un restaurante”, comentó Cuauhtémoc Rivera, presidente de ANPEC.

ANPEC recomienda cumplir con este compromiso realizando sólo los gastos justos y necesarios y evitar caer en extras o superfluos que aumentan la factura y el costo de la celebración. Además, procurar no tomar créditos. En caso de hacerlo que no sea con tasas de interés elevadas que puedan meterlos en problemas posteriores a la hora de pagar.

“Si bien en las graduaciones hay que hacer todo lo humanamente posible para que nuestros hijos puedan convivir con sus compañeros y guardar este recuerdo en su memoria, no es correcto para lograrlo que la familia se meta en aprietos”, sugiere Rivera.

La inflación toca y trastoca todo el consumo de los mexicanos y las graduaciones no están exentas, se han encarecido de manera importante. Por ello, presentamos el desglose de cada aspecto que tiene que ver con esta celebración, el cual, en conjunto, representa una cantidad importante de dinero. Ni qué decir de aquellas familias en las que se gradúan dos o más estudiantes. Para ellas la situación es aún más complicada.

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