Los nuevos libros de texto gratuitos del Plan de Estudios 2022 de la Secretaría de Educación Pública (SEP) siguen en el centro del debate público.

Y es que desde la plataforma Change.org exigen que se detenga la distribución y entrega de dicho libros en las escuelas públicas de educación básica del País.

A través de la petición ‘El futuro de niñas, niños y jóvenes en riesgo: No a los nuevos libros de texto gratuito‘ iniciada por la académica Alma Maldonado, se advierte sobre la inminente entrega de los nuevos libros a todos los estudiantes del País de educación básica sin realizar pruebas piloto tal como lo establece un decreto que se publicó en el Diario Oficial de la Federación el 19 de agosto de 2022.

“A pesar de lo que dice el decreto, no se hicieron pruebas piloto ni se conoce el resultado de una sola evaluación. Tampoco se han dado a conocer los programas de estudio detallados para cada grado. Sin embargo —para sorpresa de la sociedad— se imprimieron libros de todos los grados de primaria y secundaria, desapareciendo los que hasta ahora se utilizaban para las diversas materias”, advierte Alma Maldonado en la petición de Change.org

Agregó que lo anterior es preocupante, pero lo es más el hecho de que la SEP haya reservado los archivos relacionados con la elaboración de los libros por cinco años.

Asimismo denuncia sobre la desaparición de “todos los libros de materias específicas en primaria y secundaria (excepto el de inglés en la secundaria, donde se hizo un convenio para comprarlos)”.

“A cambio, quedan dos libros de referencia, «Nuestros Saberes» y «Múltiples Lenguajes», ambos con cápsulas educativas de dos o tres páginas, pero sin orden aparente, y otros tres de proyectos «sociocríticos interdisciplinarios» que el maestro puede organizar en el aula, en la escuela o en la comunidad. Es un esquema que será replicado en secundaria con algunas modificaciones”, explicó Maldonado.

En ese sentido, la académica del CINVESTAV planteó cuatro razones para detener la distribución y entrega de los nuevos libros de texto, mismas que se replican aquí:

Primero, en este nuevo esquema los niños no tienen libros para español, matemáticas, ciencias naturales, geografía, biología, salud, historia universal y de México. No aprenderán el razonamiento lógico de las matemáticas, no profundizarán sus conocimientos del español, ni tendrán libros de lecturas. Supuestamente los niños ahora aprenderán haciendo proyectos que los maestros escogerán de los nuevos libros.

Segundo, la pérdida educativa es especialmente crítica en la secundaria. Antes, para cada materia los maestros podían escoger de entre diez a 16 títulos de libros aprobados por la SEP y suministrados por editoriales de la Cámara Nacional de la Industria Editorial Mexicana (CANIEM). Ahora desaparecen todos esos libros y reducen la secundaria a un esquema similar a la primaria, sin libros de materias y sólo con dos libros de referencia y de cápsulas educativas sin ningún orden ni secuencia.

Tercero, por si todo esto fuera poco, los nuevos libros que hemos podido revisar están plagados de errores. Es evidente que sus autores se niegan a presentarlos oficialmente para evitar que sean evaluados por expertos, ya que desean imponerlos en este nuevo año escolar. A pesar de eso, existen versiones electrónicas e impresas que se han filtrado a los medios y permiten ver sus grandes deficiencias.

Cuarto, la desaparición de los libros de las materias que han sido parte esencial de la experiencia educativa en primaria y secundaria va a impedir que la niñez pueda aprender de manera sistemática. Con ellos podían reafirmar en el aula y en casa lo aprendido. Un año perdido en aprendizaje, aunado a los problemas que derivaron del cierre de las escuelas en la pandemia va a tener efectos cognitivos quizás irreversibles. Trabajar con «proyectos sociocríticos interdisciplinarios» podría ser factible si existieran recursos adecuados y capacitación docente. De hecho, este tipo de proyectos ya se usan en los salones de clase, pero de ninguna manera sustituyen la enseñanza de las disciplinas porque no todos los temas pueden ser profundizados y ejercitados a través de proyectos.

Por último, Maldonado advirtió que ésta implementación atropellada de los nuevos de texto gratuitos tendrá como consecuencia una educación deficiente en la niñez y juventud de nuestro País, por lo que urgió a detener la entrega de dichos libros y seguir utilizando los del ciclo escolar 2022-2023, en tanto no se resuelvan no sólo las cuestiones legales, sino que también sean revisados por expertos en las didácticas y disciplinas correspondientes, así como de grupos docentes con experiencia en el aula y de diseñadores profesionales.

La petición ‘El futuro de niñas, niños y jóvenes en riesgo: No a los nuevos libros de texto gratuito’ en Change.org puede consultarse aquí .

Fuente: Profelandia

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