En las faldas del Popocatépetl, el municipio de Tochimilco se alista para llenar de color, aroma y tradición sus calles y hogares con la temporada de altares monumentales, una de las expresiones más significativas del Día de Muertos en Puebla.

Esta celebración reafirma las costumbres que dan identidad y orgullo a las familias poblanas.

La festividad se realizará los días 28 de octubre, 1 y 2 de noviembre, y se prevé la asistencia de más de 60 mil visitantes, así como una derrama económica superior a 8 millones de pesos, reflejo del valor cultural y turístico de esta tradición ancestral.

La riqueza gastronómica, artesanal y religiosa del municipio ofrece una experiencia única para las familias, donde se reflejan el amor, la dedicación y el aprovechamiento de recursos locales.

El presidente municipal de Tochimilco, David Reyes González, informó que este año se presentarán 41 altares monumentales, conocidos como ofrendas nuevas, dedicadas a las personas fallecidas de manera natural durante el último año.

Explicó que las festividades comenzarán el 28 de octubre, cuando las familias abran sus puertas a las y los visitantes que deseen conocer y compartir los alimentos, el pan, el chocolate y las bebidas tradicionales que conforman las ofrendas.

El edil anunció la instalación de altares monumentales en el Aeropuerto Internacional de Huejotzingo y en el Parque del Carmen, en el centro de la capital poblana, con el propósito de acercar esta tradición a las y los turistas nacionales e internacionales.

En la cabecera municipal, las y los visitantes podrán recorrer los altares ubicados en el atrio del Ex Convento de Nuestra Señora de la Asunción y en la explanada principal, espacios que contarán con medidas de seguridad, servicios médicos y apoyo de Protección Civil.

La festividad también incluirá el recorrido tradicional “Correr Gallo”, en el que las y los participantes visitan las ofrendas y conviven con las familias anfitrionas.

Además, podrán disfrutar de los atractivos turísticos de Tochimilco, como el Acueducto y la Fuente de los Sabores del siglo XVI, el parque ecoturístico La Ciénega, ideal para acampar y realizar senderismo, así como de su reconocida gastronomía local.