La controvertida antología Monstruos, creada por Ryan Murphy, regresa con una tercera temporada que abordará la historia del infame asesino serial Ed Gein.
La nueva entrega, titulada Monstruo: La historia de Ed Gein, está protagonizada por Charlie Hunnam —conocido por su papel en Los indomables— en el rol de Gein. Lo acompañan Suzanna Son, Tom Hollander, Laurie Metcalf, Olivia Williams y Lesley Manville.
Esta temporada continúa la línea de las anteriores: la primera se centró en el caníbal Jeffrey Dahmer y la segunda, en los hermanos Lyle y Erik Menéndez, condenados por el asesinato de sus padres en 1989.
Según la sinopsis oficial, la nueva temporada cuenta la historia de cómo un hombre sencillo de Plainfield, Wisconsin, se convirtió en el asesino “más macabro y emblemático” de la historia.
Apodado “el carnicero de Plainfield”, Ed Gein dejó una marca imborrable en la cultura popular por la brutalidad de sus crímenes. Su historia inspiró directamente al personaje de Norman Bates en la novela Psicosis (1959) de Robert Bloch —adaptada al cine por Alfred Hitchcock al año siguiente—, e influyó también en clásicos del cine de terror como La masacre de Texas (1974) y El silencio de los inocentes (1991).
PERFIL DE UN ASESINO SERIAL
Edward Theodore Gein nació en 1906 en Wisconsin y fue el menor de dos hermanos.
Su infancia estuvo marcada por el abuso y el aislamiento: su padre era alcohólico y su madre, una mujer profundamente religiosa, lo maltrataba verbalmente y ejercía un control estricto sobre su vida. Le inculcó una visión distorsionada sobre el sexo y las mujeres, a quienes consideraba impuras, y le negó la posibilidad de hacer amistades.
A pesar del maltrato, Gein la idolatraba. Al parecer, esta relación obsesiva inquietaba a su hermano mayor, Henry, quien a veces la enfrentaba delante de Ed.
Según la psiquiatra forense Carole Lieberman, en declaraciones a A&E True Crime, el aislamiento en el que vivió durante su niñez probablemente influyó en el desarrollo de un complejo de Edipo, una teoría freudiana que describe el deseo inconsciente hacia el progenitor del sexo opuesto y la rivalidad con el del mismo sexo.
En 1940, su padre, George, murió de un infarto. Cuatro años después, Henry falleció en circunstancias sospechosas durante un incendio cerca de la granja familiar. Gein reportó su desaparición, pero luego condujo a la policía directamente hasta el cuerpo. Aunque Henry tenía marcas visibles en la cabeza, la muerte se consideró accidental. Sin embargo, muchas personas siguen convencidas de que Gein tuvo algo que ver.
Al año siguiente, la madre de Gein, Augusta, falleció debido a problemas de salud. Tras su muerte en 1945, Gein quedó solo en la granja y adoptó una vida de aislamiento. Cerró las habitaciones que su madre solía usar y convirtió esa parte de la casa en una especie de santuario en su honor.
Fuente: Independent