Después de la marcha del 8 de marzo, el ayuntamiento de Puebla inició un mapeo para cuantificar los daños en los inmuebles, como la fuente de San Miguel y el Palacio Municipal para poder acceder al seguro e iniciar los trabajos de rehabilitación.
Lo anterior lo declaró Aimeé Guerra Pérez, titular de la Gerencia del Centro Histórico de Puebla, quien destacó que justo al terminar las movilizaciones se dieron a la tarea de ver qué inmuebles fueron los afectados para poder armar un expediente y solicitar el dinero del seguro.
“Tenemos un mapeo, de hecho, el mapeo se hizo al término de las diferentes movilizaciones en el cual recorrimos todas las áreas donde se llevaron a cabo y con este podemos saber cuáles fueron las afectaciones que se dieron”, destacó.
Sobre el monto que se tendría que derogar para la rehabilitación, la gerente recalcó que esto lo determinará la aseguradora y dependerá del daño y del inmueble.
Mientras que el tiempo que se llevará en hacer estas reparaciones, la funcionaria municipal recalcó que una vez que se acepte la documentación sobre los informes de los daños, se contratará a las personas especializadas en el tema para que den inicio con los trabajos a la brevedad.
“Sí, de hecho, ya tuvimos reuniones con el director del centro INAH Puebla, Manuel Villarruel, justo para ver el modo de intervención adecuado respetando todas las cuestiones patrimoniales”, comentó.
Destacó que las afectaciones fueron más por grafitis y los cristales rotos, y no por tanto por daños físicos a los inmuebles, no como en otras ocasiones en donde si se desprendieron elementos, como las alas de los ángeles de la fuente de San Miguel.
En la marcha del 8 de marzo del año pasado, la fuente de San Miguel sufrió daños en los ángeles, puesto que las manifestantes usaron un mazo para quitarles las alas, mismas que fueron recuperadas por el personal del Ayuntamiento para su reparación.