
Gregorio Córdova Murrieta, de 48 años y originario de Teziutlán, Puebla, fue arrestado en junio en Hawái por el ICE, acusado de reingresar ilegalmente a Estados Unidos. Lo inusual del caso es que los agentes lo localizaron rastreando las remesas que enviaba a México.
Vivía tranquilamente con su prometida, atendía su negocio de azulejos y mostradores.
De acuerdo con documentos judiciales, una empresa de transferencias identificó al menos 11 envíos realizados entre 2021 y 2024, en los que Córdova usó su pasaporte mexicano y dio una dirección en Honolulú. Con esa información, la Oficina de Investigaciones de Seguridad Nacional montó vigilancia y confirmó su identidad antes de detenerlo.
La acusación indica que el 15 de junio agentes de la Oficina de Investigaciones de Seguridad Nacional (HSI) montaron vigilancia en la vivienda ligada a esas operaciones. Desde ahí observaron a un hombre de mediana edad, de piel morena, cuyas características coincidían con las de Córdova.
Fue por ello que tuvo que presentarse a una audiencia el 3 de julio junto a su abogado, el 6 de agosto se declaró culpable de haber ingresado a EU sin la documentación correspondiente y ahora espera sentencia programada para el 9 de septiembre.

La novia de Gregorio “N” – Grace Pérez – indicó que su pareja tomó esta postura ya que quiere regresar a México lo más pronto para ver a sus padres, los cuales están muy enfermos.
Actualmente, el poblano originario de Teziutlán está recluido en el cuarto piso del Centro Federal de Detención en Elliott Street en Honolulu. Tiene un número limitado de minutos diarios para llamadas telefónicas, los cuales distribuye entre su novia y su familia en México.
Durante muchos años, el dinero de Córdoba fue para sus cinco hijos en Teziutlán, Puebla, dijo Grace Parra. Ahora que la mayoría de ellos son adultos, dijo que él mantiene a sus padres ancianos y a su hija menor, ayudando con el alquiler y la colegiatura en la escuela de cosmetología a la que asiste.
Defensores de migrantes advirtieron que este precedente es preocupante, pues sería la primera vez que se usan datos de remesas para aplicar leyes migratorias. El abogado Daniel Werner calificó la práctica como riesgosa y su firma presentó una demanda para limitar el acceso del gobierno a esas bases de datos.
El migrante poblano fue detenido en la frontera y enviado de regreso a México por primera vez en 2004. El 1 de abril de 2008 fue descubierto tratando de ingresar a EU con documentos falsos por lo que se prohibió reingresar durante cinco años. Dos días después fue capturado nuevamente y se le prohibió volver a ingresar durante 20 años.
Uso de información de remesas
El portal Civil Beat destacó que este sería el primer caso registrado en el que se utilizan datos de envíos de dinero para procesar un delito estrictamente migratorio. Según el medio, el ICE habría obtenido la información a través de una base de datos manejada por el Centro de Análisis de Registros de Transacciones, una organización sin fines de lucro que recibe reportes de diversas empresas de transferencias.
Con información de Civil Beat