Solo en México puedes sentir algunos padecimientos bastante extraños como el patatús, soponcio, dolor de caballo, empacho, telele, tramafat y hasta el mal del puerco. Pero, lo bueno es que para cualquier mal hay un remedio y en esta ocasión te contamos la verdad detrás de los bolillos pa’l susto. 

Este curioso remedio forma parte de muchos otros que solo en México se utilizan. Por ejemplo, cuando a una persona se le baja la presión se le aconseja que tome un poco de una deliciosa y bien fría Coca-Cola. Pues los “poderes sanadores” y la gran cantidad de azúcar de esta bebida de cola ayudan, por alguna extraña razón, a que te sientas mejor. 

También, cuando se produce una reacción alérgica leve como comezón en el cuerpo o una ligera irritación en la piel como sarpullido o enrojecimiento, se recomienda tomar un vaso de leche fría. 

Los abuelos solían recomendar estos remedios, pero si eres de esos niños a los que los curaron de empacho o los “apretaron” para curarlos de espanto. Entonces, también los conoces y en algún momento hasta los has recomendado. 

Sobre los bolillos pa’l susto, solo se necesita que una persona se haya asustado para que alguien, de inmediato diga ¡páselnle un bolillo!. En realidad, no tienes que comerte varios  bolillos, solo tienes que comer dos o tres trozos de uno solo. 

Tres bolillos.
En México se recomienda a comer bolillos pal susto. Crédito: Getty Images

Los sustos pueden ser de cualquier tipo, desde que alguien te asuste, un enfrenón, que un auto toque el claxon, que alguien te de una mala noticia, que te ladre un perro o lo más común en septiembre, los sobresaltos por un temblor o por la alerta sísmica. 

Sea cual sea el motivo por el que te asustaste, lo único que tienes que hacer es comprar un bolillo y comer unos cuantos pedazos. Y si de paso tienes hambre, pues aprovechas y te comes el bolillo completo.

En caso de que no tengas un bolillo a la mano, también puede funcionar una torta o telera. El punto es que sí o sí debe ser un pan de sal. 

¿Realmente funcionan los bolillos pa’l susto? 

Podría parecer que los bolillos pa’l susto son solo un mito o un remedio muy popular mexicano, pero se han realizado estudios para saber si realmente funcionan para eso. De hecho, la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) tiene información en su gaceta y en la revista Global UNAM sobre este tema. 

Aunque no lo puedas creer esta práctica tiene un respaldo médico y hasta psicológico. 

De acuerdo con Nayeli Xochiquetzal Ortiz Olvera, profesora de la Facultad de Medicina de la UNAM, el miedo activa una reacción de lucha o huida en el cuerpo. 

Luego, la hipófisis estimula la glándula suprarrenal, la cual libera noradrenalina y adrenalina. Lo que acelera el ritmo cardiaco y la respiración, tal y como si estuviéramos ante una amenaza de peligro. 

Esa misma alteración en el ritmo cardiaco y respiración puede disparar la producción de ácido en el estómago. Lo que provoca náuseas y esa sensación de vacío que todos alguna vez hemos experimentado. 

Nayeli explica que por la cantidad de carbohidratos, el pan inhibe la secrección de ácidos y nos ayuda a recuperarnos del susto. Además por su consistencia masuda y tener la corteza dura nos obliga a masticar, lo cual nos distrae y aminora nuestros miedos.

Así que sí, los bolillos si sirven pa’l susto y para calmarnos.

Un remedio con fundamentos psicológicos

Por otro lado, el profesor de la Facultad de Psicología de la UNAM Eduardo Calixto González comentó que cuando los seres humanos enfrentamos una situación de amenaza o de estrés agudo se activa el sistema nervioso simpático. 

En ese momento se presenta un cambio neuroquímico inmediato de mayor liberación de adrenalina por parte del cuerpo y noradrenalina en el cerebro. Y esto involucra que entonces el metabolismo se acelere”, comentó el profesor.

Al pasar esto, el cerebro recibe 25% del torrente sanguíneo, lo que le exige al cuerpo más consumo de glucosa y esta la obtendrá del hígado. Por eso, el bolillo ayuda a otrorgar rápidamente la glucosa que el cerebro pide y esto hace que empecemos a sentirnos mejor.

De hecho, el profesor Calixto González menciona que no solo el pan causa este efecto, prácticamente cualquier alimento ayuda a producir la glucosa que el cuerpo necesita. Por ejemplo, una fruta, fibra o un yogur.

Sin embargo, esto ocurre cuando la persona que se asustó tiene un ayuno de ocho horas o más. Cuando tenemos un ayuno más corto el pan, refresco o cualquier otro alimento no hace que se produzca la glucosa.

También, Eduardo Calixto aclaró que comer dulce o refresco después de un susto o momento de alteración no afecta la salud ni pueden causar diabetes.

Abrazos no bolillos

El docente también destacó que aunque el pan si cumplen con su función de tranquilizarnos. Lo realmente efectivo de los bolillos pa’l susto y otros remedios que nos daban nuestros padres y abuelos era la atención y el cariño que venían con ellos.

Al final, eso era lo que nos hacía sentir mejor y nos curaba casi casi por arte de magia.

Abrazar a las personas, generar certidumbre, tener la sensación de que vamos a estar bien en compañía de otras personas es muchísimo más fuerte y más fisiológicamente estable que un bolillo o un pan, porque hace que el cerebro libere más oxitocina, que es una de las hormonas que están con nosotros y nos acompañan a lo largo de la vida. La oxitocina es la hormona del amor y la generación de apego. Por lo tanto un beso, un abrazo genera certidumbre, hace que podamos atravesar las situaciones más difíciles. No cambia la realidad, pero acompañados nos recuperamos más rápido. Queda muy claro que una persona que va al hospital, visitar su familiar y convive con él, hace que se recupere más rápido”, comentó Eduardo Calixto.