Hablar de Tepito es referirse a uno de los barrios más emblemáticos y polémicos de la Ciudad de México (CDMX). Conocido por su gran actividad comercial, actividades ilícitas e identidad popular, este lugar también se ha convertido en el principal referente del culto a la Santa Muerte. En medio de calles llenas de historia, comercio y tradición, Tepito alberga uno de los altares más populares de la Santa Muerte. Si esto te parece interesante, sigue leyendo porque hay mucho por saber.

El Barrio Bravo como también se conoce a Tepito, atrae a miles de visitantes nacionales y extranjeros por su comercio popular, tradiciones y una experiencia gastronómica que no encontrarás en otro lado.

Las micheladas de Tepito

Las micheladas de Tepito son una experiencia cultural icónica del Barrio Bravo. Estas bebidas se sirven en diferentes presentaciones virales como las licuachelas, Kitty-chelas, rotochelas, transfuchelas, tupsichelas y chamochelas.

Personas disfrutando de una licuachela en un puesto del barrio de Tepito.
Las micheladas de Tepito son una experiencia cultural. Crédito: Cuartoscuro/ Andrea Murcia

Los establecimientos donde venden estas bebidas son famosos por su ambiente vibrante y por reflejar la esencia única del barrio. Mientras que, las bebidas se caracterizan por la combinación de ingredientes picantes, botanas, gomitas y otros dulces con los que se acompañan.

Es tanto el furor por estas exóticas, pero deliciosas bebidas, que varias celebridades mexicanas han ido a Tepito a disfrutar de ellas. Incluso, los actores Natalia Dyer y Charlie Heaton de la exitosa serie Stranger Things de Netflix probaron su primera licuachela en su visita a la Ciudad de México.

Natalia Dyer y Charlie Heaton, actores de Stranger Things, probando una licuachela.
Las licuachelas de Tepito son bebidas muy populares en la CDMX. Crédito: YouTube: Netflix Latinoamérica / Captura de pantalla

Esto ocurrió en el 2022 cuando vinieron a promocionar la cuarta temporada del proyecto y tuvieron una convivencia con algunos actores de la serie mexicana Control Z. Durante una dinámica probaron bebidas y platillos de México y los calificaron como “extraños” y “no tan extraños”.

Aunque en el Barrio de Tepito se puede disfrutar de estas bebidas y de su cultura popular, es un lugar marcado por la inseguridad y por la profunda devoción a la Santa Muerte, aspectos que han acompañado su historia durante años.

La delincuencia, el comercio informal y la presencia del crimen organizado, como La Unión Tepito, controlan la zona mediante cobro de piso, comercio de drogas y extorsión. Todo esto propicia el entorno para que se cometan asaltos, robos, riñas y muchos otros delitos.

Por lo anterior, Tepito es considerado como uno de los puntos más peligrosos de la CDMX.

De hecho, hay una especie de guía para que los turistas poco experimentados puedan visitar este lugar. Entre las recomendaciones se encuentran:

  • Evitar llevar objetos de valor a la vista
  • Visitar el Barrio Bravo solo de día en un horario de 12:00 a 17:00 horas
  • Permanecer únicamente en las avenidas principales y no adentrarse en el barrio
  • Evitar usar joyas, relojes costosos, bolsas de marca, celulares, cámaras fotográficas o accesorios que se consideren llamativos
  •  No caminar de noche por la zona
  • Evitar llamar la atención. Para esto usa ropa y calzado sencillo, no uses bolsas o mochilas grandes.
  • Permanecer alerta en todo momento, ya que es una zona que está muy concurrida con vendedores, personas y motociclistas. Por lo que, es común la presencia de carteristas.
  • Además, si notas alguna confrontación entre policías y ambulantes o que las calles se quedan solas de manera repentina, lo mejor será que te retires del lugar.
  • Cuidar de tus pertenencias durante el tiempo que permanezcas en Tepito
Letras monumentales de Tepito.
Tepito también se conoce como el Barrio Bravo. Crédito: Internet

¿Por qué se llama Tepito?

El nombre del barrio popular de Tepito proviene del náhuatl “teocacatl-tepiton” que en español se traduce como “templo pequeño”.

Durante la época de la colonia había un templo católico que se llamaba San Francisco Teocaltepiton. Con el paso de los años se fue acortando hasta que solo quedó “Tepito”.

Otra versión sostiene que el nombre proviene de la expresión “te pito”. Esta frase la usaban los policías que hacían guardia durante las noches en el barrio para ponerse de acuerdo en caso de que tuvieran una emergencia. Decían “te pito si pasa algo”, expresión que también aludía al historial delictivo que desde años ha caracterizado a este sitio.

Historiadores indican que en la época prehispánica este barrio era un paso fronterizo entre la ciudad de México-Tenochtitlán y México-Tlaltelolco.

Luego, durante la guerra de la colonización fue uno de los sitios que resistieron a los españoles. Así como a los mexicas y tlatelolcas.

Posteriormente, Hernán Cortes expulsó al sitio hasta los límites de la nueva Ciudad de México. Lo que hizo que se convirtiera en una de las zonas más marginales de la ciudad.

Debido a esta fuerza de carácter de sus habitantes, su resistencia histórica y defensa de su cultura e identidad también recibe el nombre de Barrio Bravo.

Contrario a lo que muchas personas pueden pensar, este nombre no está relacionado con la inseguridad que caracteriza a este barrio. Sino con el carácter de sus habitantes.

La Santa Muerte y el satanismo

Pon atención, porque te contaremos la historia que está detrás del altar más popular de la Santa Muerte ubicado en Tepito.

En México existe la creencia popular que los seguidores de la Santa Muerte son satánicos o practican magia negra. Sin embargo, especialistas en religión y estudios culturales coinciden que esta percepción de la sociedad se basa en prejuicios y en desconocimiento de esta devoción popular.

Para muchos de los creyentes, la Santa Muerte o llamada también “Niña Blanca” o “Virgen de los olvidados” representa un símbolo de justicia, protección y esperanza para superar situaciones complicadas. Sin que se implique la practica de rituales satánicos o adoración al demonio.

Aunque algunas personas pueden practicarlas, no existe una relación generalizada entre el culto a la Santa Muerte y el satanismo o la practica de magia negra.

Probablemente esta idea surja de la manera en la que supuestamente la Santa Muerte cobra los favores que concede a sus seguidores.

Se dice que, a cambio de cumplir con una petición, puede exigir una especie de sacrificio como la pérdida de un familiar o amigo o que ocurra una tragedia.

Lo anterior, sumado a relatos exagerados y creencias, han contribuido a que las personas asocien la veneración de esta imagen con prácticas malignas u oscuras.

A pesar de que estas prácticas también las pueden realizar personas que profesan otras religiones.

¿Cuál es la historia del altar de la Santa Muerte de Tepito?

Este culto se ha hecho muy popular en México y acumula miles de seguidores.

Por cierto, en Tepito se encuentra uno de los altares más famoso de la Santa Muerte, un lugar que atrae a devotos cada año, esta es su historia.

Si bien, en el Barrio Bravo hay varios altares dedicados a la “Niña Blanca”, hay uno que destaca por su popularidad y sus 25 años de antigüedad. Se trata del altar de doña Enriqueta Romero, mejor conocida como doña Queta, el cual está ubicado en la calle Alfarería 12, colonia Morelos.

Doña Queta es la mujer que colocó el altar más popular de la Santa Muerte en Tepito.
La señora Enriqueta Romero colocó el altar a la Niña Blanca en el 2001. Crédito: X: @esecarlo

La señora Queta es considerada la pionera del culto a la Santa Muerte en Tepito. Pues lo ha defendido de prejuicios y estigmas, como de que delincuentes y personas privadas de la libertad son sus seguidores.

Asegurando que no le corresponde juzgar a las personas, sino preservar la fe en la imagen que ha traído consuelo a los afligidos. Sin importar su condición social o errores que hayan cometido durante su vida.

Pese a que varios medios locales e internacionales la han entrevistado, la mujer no ha revelado el motivo por el que decidió colocar el altar afuera de su casa. Tampoco ha explicado por qué decidió volverse creyente.

Lo que sí ha dicho es que su fe en la “Virgen de los olvidados” y en el poder para conceder favores a las personas, fueron uno de los motivos para construir el altar.

Imagen de la Niña Blanca en el altar de Tepito.
En Tepito hay varios altares dedicados a la Santa Muerte. Crédito: Reuters / Gustavo Graf

En el santuario se encuentra un nicho-altar para la imagen o estatua de la Santa Muerte, veladoras, frutas, flores, cigarros y hasta sustancias ilícitas.

Cada mes, pero en especial cada 1 y 2 de noviembre, al altar de la Santa Muerte de Tepito llegan miles de creyentes para cumplir sus mandas o “bendecir” sus imágenes o veladoras.

Además, los seguidores llevan comida o donan alguna imagen o artículo relacionado al culto.

Creyentes visitando el altar más conocido de la Santa Muerte en Tepito.
Cada año miles de creyentes visitan el altar para cumplir sus mandas. Crédito: Milenio