La Copa Mundial de Futbol 2026 está a punto de arrancar y, más allá de la pasión deportiva que despierta entre millones de mexicanos, representa uno de los eventos de consumo más importantes de los últimos años. México volverá a ser sede mundialista, en esta ocasión compartiendo plaza con Canadá y Estados Unidos; para nuestro país este será nuestro tercer mundial de futbol (70 y 86), por lo que como sociedad ya tenemos experiencia acumulada y sabemos que es una extraordinaria ventana que permitirá que el mundo voltee su mirada a nosotros.

La gran mayoría de familias mexicanas vivirá el Mundial principalmente desde casa, en reuniones con familiares y amigos. La Alianza Nacional de Pequeños Comerciantes (ANPEC) realizó un sondeo para estimar el gasto promedio para disfrutar los partidos del Mundial en dicho formato, encontrando que una reunión para 10 personas que incluya botanas, refrescos, cerveza, agua y algunos snacks preparados como alitas, pizzas, hot dogs o hamburguesas, exigirá un gasto aproximado de $3,000.00 por partido, léase $300.00 per cápita.

“En estos días difíciles por los que atraviesa México, recuperar reputación y buena imagen es tal vez el beneficio mayor de esta justa deportiva; sin embargo, hay que señalar también que hay una enorme expectativa sobre la derrama económica que generará, la cual se estima superior a los 60 mil millones de pesos en el país, al respecto decir que los dioses nos guíen y los astros se alineen y así sea”, comentó Cuauhtémoc Rivera, presidente de ANPEC.

Para quienes opten por ver los partidos en restaurantes, bares o establecimientos con pantallas, el gasto será mayor y oscilará entre $500.00 y $800.00 por persona, considerando alimentos, bebidas y servicio.

En ambos casos, el Mundial será un detonador de consumo infalible que beneficiará directamente a miles de pequeños negocios dedicados a la venta de alimentos preparados, bebidas y víveres. Alrededor del 14% de la derrama económica mundialista esperada podría beneficiar al comercio local; el mercado de barrio podrá llegar a captar entre $8,500 y $10,000 millones del circulante mundialista.

De acuerdo con estimaciones de ANPEC, la mayor parte de la derrama económica en el comercio de máxima proximidad se concentrará en la venta de alimentos preparados, bebidas (agua, refrescos y cerveza) y abarrotes, que en conjunto podrían representar hasta el 90% de las compras recurrentes de los consumidores durante esta gesta mundialista.

• Abarrotes: hasta un 30% de las ventas, equivalente a aproximadamente $2,550 millones de pesos. Las tiendas de abarrotes serán uno de los principales puntos de abasto para las reuniones familiares. Se espera un aumento significativo en la venta de refrescos, agua, botanas, hielo, pan, embutidos, desechables, latería, snacks, lácteos, carbón, etc.

• Venta de cerveza: 25% de las ventas, equivalente a aproximadamente $2,125 millones de pesos. La cerveza será, nuevamente, uno de los productos estrella del torneo, impulsando las ventas en los pequeños comercios, depósitos y agencias autorizadas para su comercialización.

• Comida preparada: 25% de las ventas, equivalente a aproximadamente $2,125 millones de pesos. Taquerías, cocinas económicas, rosticerías, pizzerías, pollerías, antojitos y negocios de comida para llevar podrían registrar uno de los mayores incrementos en ventas, mayormente cuando juegue nuestra Selección.

• Bebidas alcohólicas preparadas: 10% de las ventas, equivalente a aproximadamente $850 millones de pesos. Venta de bebidas preparadas por litros, desde cervezas hasta destilados y licores registrarán una mayor demanda en reuniones sociales y establecimientos dedicados al entretenimiento.

• Souvenirs y artículos mundialistas: 10% de participación, equivalente a aproximadamente $850 millones de pesos. Banderas, playeras, vasos y termos conmemorativos, cornetas, sombreros, decoraciones y artículos alusivos al Mundial representan una oportunidad adicional para pequeños comerciantes y emprendedores locales; por ser recuerditos de bajo costo, son de alta demanda.