Posted inAlejandro Cañedo Priesca

La princesa que terminó navegando los océanos

La princesa que terminó navegando los océanos
La princesa que terminó navegando los océanos
Posted inAlejandro Cañedo Priesca

La princesa que terminó navegando los océanos

No todas las grandes empresas nacen con enormes inversiones o complejos planes estratégicos. Algunas comienzan con una idea sencilla. En 1965, un empresario canadiense alquiló un barco que permanecía sin uso durante el invierno y decidió llevarlo a navegar hacia México.

El barco se llamaba Princess Patricia, en honor a una princesa británica. De ese nombre surgiría una naviera que hoy recorre prácticamente todos los océanos del mundo.

La princesa detrás de esta historia fue Princess Patricia of Connaught, nieta de la reina Victoria. Nació en 1886 dentro de la familia real británica y pasó parte de su juventud en Canadá cuando su padre fue gobernador general de ese país.

Décadas después, su nombre aparecería también en el mar. A finales de los años cuarenta se construyó un barco llamado SS Princess Patricia, perteneciente a Canadian Pacific Steamships. La propia Patricia participó en la ceremonia de botadura del barco, convirtiéndose en su madrina. Ese gesto le dio al barco un carácter especial y un vínculo directo con la historia de la princesa.

En los años sesenta el empresario canadiense Stanley B. McDonald observó una oportunidad. Los barcos que navegaban hacia Alaska durante el verano quedaban prácticamente sin actividad durante el invierno. McDonald decidió alquilar uno de ellos y organizar viajes hacia el sur.

Así nació el primer crucero que partió de Los Ángeles hacia la Riviera Mexicana el 3 de diciembre de 1965. Para su empresa eligió un nombre sencillo: Princess Cruises, tomado directamente del barco que había rentado.

La empresa comenzó a crecer incorporando nuevos barcos y ampliando sus rutas hacia Alaska, el Caribe y el Canal de Panamá. Pero su gran salto a la fama llegó en 1977 con la serie televisiva The Love Boat, ambientada a bordo del Pacific Princess.

Hace apenas unos días tuve la oportunidad de recorrer uno de los barcos más recientes de la flota, el Star Princess, botado en 2025. El viaje comenzó en Port Everglades, en Fort Lauderdale, uno de los puertos de cruceros más importantes del planeta.

Desde allí navegamos por el Caribe con escalas en Amber Cove, en República Dominicana; Grand Turk, en Turks and Caicos; y Princess Cays, en Bahamas, un escenario perfecto para recordar por qué el mar sigue siendo uno de los grandes espacios del turismo mundial.

El Star Princess combina tecnología, gastronomía, entretenimiento y una tradición de servicio que ha acompañado a la marca durante décadas.

Resulta inevitable pensar que todo comenzó con un barco que llevaba el nombre de una princesa que participó en su botadura y que, sin imaginarlo, terminaría inspirando el nombre de una de las navieras más reconocidas del mundo.

Hoy ese nombre sigue navegando por los océanos.

Viajemos juntos.