En la Basílica Catedral fueron ordenados ocho nuevos sacerdotes de la Arquidiócesis de Puebla.
El acto litúrgico estuvo encabezado por el arzobispo Víctor Sánchez Espinosa.
Los nuevos presbíteros realizaron el rito de la postración, es decir, se tendieron boca abajo sobre el suelo mientras se elevaban oraciones para pedir la intercesión de los santos.

Sánchez Espinoza destacó la responsabilidad pastoral y el compromiso que los nuevos sacerdotes asumen dentro de la iglesia católica.
Por la ordenación sagrada se confiere a los presbíteros aquel sacramento que, “mediante la unción del Espíritu Santo, marca a los sacerdotes con un carácter especial. Así están identificados con Cristo Sacerdote, de tal manera que pueden actuar como representantes de Cristo Cabeza”.
En consecuencia, los presbíteros tienen parte en el sacerdocio y en la misión del Obispo. Como sinceros cooperadores del Orden episcopal, llamados a servir al pueblo de Dios, forman, junto con su Obispo, un único presbiterio dedicado a diversas funciones.