La empresa Stanley Black & Decker decidió cerrar la fábrica de herramientas ubicada en Puebla capital, tras casi 60 años de operación.

Sin previo aviso, la mañana de este jueves 600 trabajadores operativos y administrativos fueron despedidos y liquidados.

Los empleados manifestaron que no tuvieron información previa. La semana pasada les pidieron vaciar sus lockers con el pretexto de que habría una fumigación e inventario. Ayer, sólo recibieron la instrucción de presentarse este día a las 7 de la mañana en la factoría ubicada en la lateral de la autopista a la altura de Villa Frontera.

El Consejo Nacional de Organismos Empresariales (COE) consideró que el cierre obedece a un entorno de competencia global.