El presidente municipal de Huauchinango, Rogelio López Ángulo, considera que el origen de la intoxicación de siete niños por presunto fentanilo no fueron tamales, pues mucha gente comió el mismo producto de un vendedor ambulante.
En entrevista radiofónica con Fórmula, aseveró que los siete menores de edad pertenecen a una sola familia y ni siquiera acuden a la escuela, según identificó el DIF municipal.
Agregó que el vendedor de tamales estuvo pendiente de los niños en el hospital, por lo que opina que no tiene culpa, pues de lo contrario se habría dado a la fuga.
El alcalde contó que el sábado 14 de febrero a las 10:30 de la mañana ingresaron al hospital general de Huauchinango siete menores de edad con síntomas de intoxicación.
El mismo sábado fueron dados de alta seis y se quedó una niña de 10 años a la que hicieron la prueba toxicológica de fentanilo; tras estabilizarla fue dada de alta el domingo, continuó.
López Ángulo informó que la jurisdicción sanitaria y la Dirección de Protección contra Riesgos Sanitarios (DPRIS) acudieron al domicilio donde hicieron los tamales y tomaron muestras que están en estudio, los resultados estarán en dos semanas. El mismo proceso hizo la FGE, dijo.
“Está muy raro, creemos que ese fentalino no estaba en los tamales, de los mismos tamales comió mucha gente, sólo estos niños que pertenecen a una sola familia presentaron intoxicación. Seguramente es otro agente, la persona de los tamales estuvo siempre pendiente de los niños en el hospital”, explicó.
El DIF municipal acudió al domicilio de los niños, cuyo padre es comerciante ambulante y declaró que no tiene recursos para llevarlos a la escuela.
Finalmente, el presidente municipal de Huauchinango indicó que el estudio toxicológico a la niña fue practicado por la Secretaría de Salud, por lo que corresponderá a ésta confirmar la ingesta de fentanilo.