Carlos Hernández Jiménez, investigador de la Facultad de Ciencias Biológicas de la BUAP, junto con sus pares de la UNAM, Universidad de Texas y el Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas, participó en el hallazgo de una nueva especie de serpiente endémica del estado de Puebla.
Se trata de una Yakacoatl tlalli, cuyas características morfológicas sugieren un estilo de vida subterráneo.
El Dr. Hernández Jiménez es responsable del Laboratorio de Sistemática y Conservación de Vertebrados de la Facultad de Ciencias Biológicas.
De acuerdo con los investigadores, esta diminuta serpiente desarrolla gran parte de su ciclo de vida bajo tierra, lo que explica varias de sus particularidades físicas. Entre sus rasgos más llamativos destaca una escama modificada con forma similar a una pala en la zona frontal de la cabeza, estructura que le facilita excavar y desplazarse en el subsuelo.
La Yakacoatl tlalli forma parte de la tribu Sonorini, grupo compuesto por pequeñas serpientes no venenosas adaptadas a entornos subterráneos de regiones bajas, secas y semiáridas.
Hasta el momento solo se han documentado tres ejemplares. El único individuo vivo fue localizado en la cuenca del río Balsas – en Puebla- área donde se presume que podría concentrarse la población de esta especie.
El descubrimiento no solo amplía el inventario de la fauna nacional, sino que también subraya la importancia del territorio mexicano como uno de los países más diversos biológicamente a nivel global.