El uso de cubrebocas en escuelas del estado de Puebla, sobre todo en horarios de entrada y salida, a fin de prevenir más casos de sarampión, sugirió Salud Puebla a la SEP.
A través de un oficio, Luis Alejandro Tabe García, director de Protección contra Riesgos Sanitarios de los Servicios de Salud del estado, se dirigió el pasado 20 de enero al titular de la SEP, Manuel Viveros Narciso, a fin de hacerle una serie de recomendaciones ante los 583 casos de sarampión en el país, cuatro de ellos en Puebla hasta el domingo 25 de enero de 2026.
En dicho oficio, Tabe García refiere que si bien la situación más crítica se presenta en los estados del norte, como Chihuahua, Tamaulipas, Sonora, Sinaloa, Durango y Zacatecas, Puebla no está exento, por lo que es importante contar con acciones de prevención oportuna en las escuelas del estado.
Entre ellas:
Uso correcto de cubrebocas, sobre todo en horarios de entrada y salida.
Motivar a alumnos, profesores y personal administrativo a lavarse las manos con frecuencia y evitar tocarse la cara.
Evitar el contacto cercano con personas enfermas y no compartir alimentos, utensilios, cepillos de dientes, lapiceros, botellas de agua, etcétera.
Cubrirse la boca al estornudar.
Desinfectar superficies y objetos con los que se tenga contacto.
Revisar depósitos de agua y cisternas a fin de mantener la cloración adecuada y mantener los sanitarios con jabón y agua corriente.
Y sobre todo: aislarse y acudir a un médico si se presentan síntomas como fiebre, escurrimiento nasal, irritación ocular o erupciones en la piel.
El funcionario de Salud le pidió al secretario de Educación hacer llegar estas recomendaciones a todos los niveles educativos tanto públicos como privados de Puebla.


Según la Organización Panamericana de la Salud, el sarampión es una enfermedad vírica muy contagiosa que afecta sobre todo a los niños y se transmite por gotículas procedentes de la nariz, boca y faringe de las personas infectadas.
Los síntomas iniciales, que suelen aparecer entre 8 y 12 días después de la infección, consisten en fiebre alta, rinorrea, inyección conjuntival y pequeñas manchas blancas en la cara interna de la mejilla.
Varios días después aparece un exantema que comienza en la cara y cuello, y se va extendiendo gradualmente al resto del cuerpo.
No hay tratamiento específico para el sarampión, y la mayoría de los pacientes se recuperan en 2 o 3 semanas.
Sin embargo, el sarampión puede causar complicaciones graves, tales como ceguera, encefalitis, diarrea intensa, infecciones del oído y neumonía, sobre todo en niños malnutridos y pacientes inmunodeprimidos.
El sarampión es una enfermedad prevenible mediante vacunación.
Reciente, el gobierno del estado afirmó que las vacunas se encuentran disponibles en todas las unidades de Puebla.
La directora de Salud Pública y Vigilancia Epidemiológica, Akaeena Domínguez Estrada, destacó que el sarampión no es una enfermedad leve; se trata de una infección viral altamente contagiosa que puede representar un riesgo grave para niñas, niños y adultos no vacunados.
En este contexto, hizo un llamado a las y los poblanos para acudir a su unidad de salud más cercana, verificar su cartilla de vacunación y asegurarse de estar protegidos.
El rango de aplicación de la vacuna, señaló, es desde los 6 a 11 meses de edad (dosis cero), población infantil rezagada de 12 meses a 5 años y de 10 a 49 años únicamente para personas que no hayan recibido previamente la vacuna.
En México, el primer caso importado de este brote se detectó en febrero de 2025. Desde entonces, la vigilancia epidemiológica reportó una propagación vinculada a brechas de vacunación que se habrían profundizado durante la pandemia de COVID-19.