miércoles, 03 junio 2026
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Adiós a los héroes

Fernando Maldonado

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Fernando Maldonado FERNANDO MALDONADO 8 de noviembre de 2009

Fernando Maldonado

La mañana de este domingo los residentes de los fraccionamientos Lomas de Angelópolis y Valle Real se llamaron a sorpresa cuando a la entrada que se ubica del lado norte, se apostaron unos 500 elementos de la Policía Federal y del Ejército Mexicano.

Silenciosos y al amparo de la fría mañana se colocaron en sitios estratégicos. Los empleados de la tienda de conveniencia que se encuentra en medio de los accesos a ambos asentamientos, se quedaron pasmados ante la presencia dominante de los uniformados y militares.

El silencio y hermetismo, ya característico entre las fuerzas del orden federal, fue la constante. Los habitantes de los conglomerados que a esas horas salen a hacer sus ejercicios matinales fueron observados con recelo por los misteriosos y mañaneros visitantes.

Ninguna unidad, patrulla o elemento de alguna corporación estatal o del municipio de San Andrés Cholula se observaba. El sitio era escenario dominado en absoluto por los federales. Por lo menos dos fuentes bien informadas en el gobierno del estado confirmaron que el operativo correspondía a una “acción ministerial de la Subprocuraduría de Investigación en Delincuencia Organizada”.

Regularmente, dijo el otro informante, “no avisan cuando vienen”. Y en efecto, la ausencia absoluta de alguna de policías estatales era evidente.

Como evidente también es que la visión bucólica y romántica que de Puebla se tiene desde las alturas del poder en materia de seguridad está por cambiar en forma radical. Los signos ominosos de la presencia de la delincuencia organizada en la zona metropolitana son cada vez más evidentes.

La presencia de la Policía Federal y los militares en uno de los fraccionamientos más exclusivos de Puebla no es casual. Pero tampoco es el primer episodio análogo. Y se inscribe en una serie de acontecimientos aparentemente inconexos, que son inocultables ante los ojos ciudadanos.

Apenas en octubre pasado, tres policías municipales de Puebla y uno más de San Andrés Cholula perdieron la vida en el Boulevard del Niño Poblano y Boulevard Atlixco. Fueron muertos por hombres armados que acudieron al llamado de auxilio de un sujeto a bordo de un auto Montecarlo que iba a ser “levantado” por un grupo de sicarios.

Versiones policiacas cercanas al interrogatorio del misterioso conductor del Montecarlo, indican que éste sería ejecutado y más tarde, su cadáver exhibido con la firma de la casa: La mutilación sin nombre, parte esencial del discurso del miedo de los varones de la delincuencia mexicana.

Este sujeto estaría vinculado con el presunto miembro de la familia michoacana que en agosto pasado fue detenido después de amenazar con hacer detonar una granada de fragmentación en el estacionamiento del restaurante Juquilita.

Se trata de la disputa por el territorio metropolitano de Puebla, que los funcionarios encargados de la seguridad en el estado se han resistido a admitir. Y sin embargo, el tema tiende a convertirse en una señal de alerta para quienes desde el ámbito federal combaten al crimen organizado.

Más aún, hay quien ya adelanta la posibilidad de la intervención de las fuerzas federales ante la presunta infiltración del narco en la Policía Judicial y la Metropolitana. Si la versión es consistente, debemos decir todos con lamentación: Adiós a los héroes.

En corto…

A la diputada priista Malinalli García que había sido identificada con el grupo político del secretario de Gobernación, Mario Montero serrano se le vio el sábado muy a gusto en el desayuno que encabezó el secretario de Desarrollo Urbano y Obra Pública, Javier García Ramírez, con más de 7 mil personas en el Country de San Manuel.

El titular de SEDUOP es un aspirante notable a la candidatura al gobierno municipal, misma posición política que acaricia el propio Montero Serrano en una interna que ha puesto a competir a compañeros de gabinete y obligado también a los desencuentros.

Fernando Maldonado
Fernando Maldonado