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Ley de ingresos y desmemoria legislativa

Fernando Maldonado

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Fernando Maldonado FERNANDO MALDONADO 28 de octubre de 2009

Fernando Maldonado

El gobernador Mario Marín Torres tuvo que postergar por tercera ocasión la reunión que tenía programa con la Comisión de Presupuesto y Cuenta Pública en San Lázaro, y que originalmente estaba programada para este jueves.

La nueva fecha en el calendario está  prevista para el 5 de noviembre y resulta impostergable por una razón de peso y de pesos para ya no moverla. Esa instancia legislativa literalmente cierra la cortina para la recepción de proyectos en los estados de la República el 9 de noviembre.

La movilidad en el calendario de la poderosa comisión legislativa que preside el priista Luís Videgaray obedece a una razón esencial: no hay materia de trabajo sin la aprobación de la Ley de Ingresos que terminó por confrontar al grupo senatorial del PAN y a la bancada entera con la Secretaría de Hacienda.

Cierto que el mandatario de Durango, Ismael Hernández Deras consiguió este miércoles una cita con los legisladores que integran esa instancia cameral, de la que solo el poblano Fernando Morales Martínez alcanzó asiento.

Pero podría aventurarse un escenario elemental: sin Ley de Ingresos, la proyección recaudatoria es incierta y por tanto, imposible calcular los apoyos extraordinarios para proyecto alguno en el interior del país.

De acuerdo con datos históricos y en números redondos, en 2007 Puebla obtuvo a través de estas gestiones en la Cámara de Diputados recursos extraordinarios por el orden de 7 mil millones de pesos; un año después, alcanzó los 4 mil 500; y para el periodo que concluye la suma fue de unos 5 mil millones de pesos.

En la antesala de un panorama económico complejo, en la previsión para el ejercicio fiscal de 2010, el estado podría sumar unos 5 mil millones de pesos adicionales a los poco más de 40 mil millones de pesos presupuestados. No más.

Y si el cálculo estimado por los conocedores de la tarea legislativa es conservador, el comportamiento de los diputados federales poblanos en términos de cumplimiento de promesas empeñadas en sus respectivos distritos es desolador.

No es exagerado decir que la conducta de los diputados priistas no solo ha sido irresponsable, sino omiso. Lejos de emprender una conducta que refleje el compromiso con sus electores a quienes empeñaron promesas como el de “proteger la economía familiar”, no han sido capaces de inscribir un solo proyecto en materia de obra pública, infraestructura, de servicios o de producción que beneficie directamente a sus representados.

La ventanilla para la recepción de ese tipo de solicitudes está por cerrar. El gobernador del estado ha conseguido la oportunidad ideal para presentar proyectos adicionales a los que reciben dinero etiquetado como los que van a infraestructura, salud y educación tecnológica.

La pregunta es: ¿sabrán los legisladores que las promesas incumplidas tienen un costo que suele traducirse en rechazo social, desaprobación política y votos de castigo en tiempos electorales?

En el sótano…

La mañana previa al episodio criminal que costó la vida a tres policías municipales de Puebla y uno de San Andrés Cholula, el secretario de Seguridad Pública Municipal de la capital, Andrés Vicente Ruiz Celio había dicho muy orondo que el índice delictivo en Puebla era de los menos escandalosos en el país.

Había ofrecido números de robo de vehículos, asalto en vía pública y a tiendas de conveniencia. Nada de qué  preocuparse, dijo el general en retiro a este reportero en torno a una taza de café.

No lo pierda de vista. El sujeto que conducía el automóvil Monte Carlo de nombre Iván Bello o Sergio Cruz ha cambiado de estatus legal: de presentado a arraigado. Hay algo grande detrás del oscuro personaje vendedor de droga y encargado del cobro de rentas a narcotienditas.

Cobra en la nómina de un grupo rival al Cártel del Golfo y por ello había era blanco del frustrado levantón. Los sicarios mata policías sí obedecían al poderoso grupo delictivo. Y habrá mucha mas.

Fernando Maldonado
Fernando Maldonado