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Orfise: Dormir al velador

Fernando Maldonado

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Fernando Maldonado FERNANDO MALDONADO 25 de noviembre de 2009

Fernando Maldonado

Si no fuera porque el contralor, Víctor Manuel Hernández Quintana forma parte de un experimentado despacho de contadores, podría decirse que su posición eminente al frente del Organo de Fiscalización Superior del Estado obedece más a un propósito político, que contable. O pecuniario.

De ello sabe el director de Fiscalización Municipal del propio Orfise, Juan Bonilla a quien no le va mal en el cargo, sobre todo cuando se acerca la fecha en que no poco munícipes comienzan a tronarse literalmente los dedos para justificar la forma de ejercer el gasto público.

Podría decirse que el responsable de vigilar el adecuado uso del erario en los 217 municipios vende caros sus favores, aunque más tarde incumpla con tratos oscuros y al margen de la ley.

No es poco el dinero ganado en forma indebida por el servidor público. No hay documentos firmados que puedan constituir prueba documental, pero testigos existen.

Incumple con su actuación el director de Fiscalización Municipal, con uno de los preceptos plasmados en el Código de Etica del Organo de Fiscalización, el de la Credibilidad para “lograr la confianza del entorno social que rodea al Órgano de Fiscalización Superior y a sus colaboradores, sustentada en una recta conducta, que hace congruente palabras que corresponden con hechos”.

Otro que también linda el terreno de la falta de la conducta vergonzante es el diputado del Partido Nueva Alianza, Rogerio Pablo Contreras Castillo.

Es hoy símbolo de incongruencia política y falta de moral pública. Tanto que quiere ser candidato del Panal a la presidencia municipal de San Martín Texmelucan bajo las siglas del Panal, pero con el apoyo de panistas cuya conducta en la función pública fue de lo más cuestionable.

Contreras Castillo forma parte de la chiquillada en el poder Legislativo, y de tan “chiquillada”  que el cargo más eminente en la Legislatura es ser secretario del Comité  de Informática, pero como dice el refranero popular, “el más chimuelo masca hierro”.

No se le recuerda una sola participación en la tribuna, pero sí por sus votos en favor de los intereses del Ejecutivo. Oficioso lo es.

En ese tenor el ex presidente del comité  municipal del PAN en Texmelucan y diputado por el Panal cabildea en los pasillos del Orfise perdón y olvido por el chiquero de cuentas públicas dejadas por el ex alcalde texmeluquense de origen panista y aliado político, Rubén Garrido Muñoz, un militante albiazul que ni su propio partido quiere defender.

Si estas dos perlas no encienden las alertas sísmicas en la oficina del contralor Hernández Quintana, que alguien lo despierte.

En corto…

Una.- Los diputados federales no solo carecen del conocimiento para poder comunicar sus logros (magros o significativos), sino de alguien que les ayude a entablar una comunicación eficiente con los medios informativos.

Solo es cosa de ver a los 16 legisladores negociar sus propios espacios, entrevistas y colaboraciones, a despecho del resultado muchas de las veces lamentable. El adverso clima de opinión en el círculo rojo no es gratuito.

Dos.- El delegado del IMSS en Puebla, Francisco Fraile García habría comenzado a operar de manera más decidida en favor del senador Rafael Moreno Valle en sus aspiraciones para ser el candidato a la gubernatura en el estado. No es con recursos públicos, pero sí con apoyo político.

Tres.- El secretario del Trabajo y Competitividad, Pericles Olivares tuvo la oportunidad de ofrecerse como un producto electoral válido ante un poderoso grupo de empresarios hace dos semanas que no todo salió como el aspirante a la alcaldía lo esperaba.

Y cuatro.- Si alguien se pregunta quién le abrió la puerta de Los Pinos a la presidenta municipal, Blanca Alcalá para ser oradora en el Día Internacional de la Eliminación de la Violencia contra las Mujeres frente al presidente Felipe Calderón “no se equivoquen” como dijo el clásico: Fue la propia munícipe y sus buenos oficios.

Fernando Maldonado
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