viernes, 05 junio 2026
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El mensaje de Moreno Valle

Arturo Luna Silva

Arturo Luna Silva

Arturo Luna Silva ARTURO LUNA SILVA 6 de octubre de 2010

Un líder al frente de un proyecto político tiene la obligación ética de construir una visión de futuro basada más en las necesidades reales y esperanzas de los habitantes de su sociedad, que en las coyunturas presentes de la misma, y por supuesto, que en intereses individuales de su grupo o de sí mismo.

Por salud, el interés general debe predominar sobre el interés particular, pues cuando un líder gana una elección y accede al poder, no sólo está consiguiendo un buen trabajo, como llegan a creer algunos gobernantes –y más en esta Puebla bananera-, sino que se asume una investidura especial, que convierte al gobernante en el primero entre sus iguales, por lo que está obligado a actuar con responsabilidad.

De ahí que resulte por lo menos repudiable, desde cualquier punto de vista, construir un plan eficaz para ganar unas elecciones sin construir a la vez un proyecto político en beneficio de toda la sociedad, en especial de aquellos ciudadanos más frágiles.

En ese sentido, y contexto, el primer acto de trascendencia pública de un nuevo gobernante marca para siempre su gestión.

Si comienza mal, muy probablemente le irá mal a su administración.

No es el caso, por fortuna, de Rafael Moreno Valle, que guste o no, empezó esta larga –e inédita- etapa de transición de la mejor manera.

Y es que ayer, al dar a conocer los primeros cuatro nombramientos de su equipo (que no gabinete), envió el mensaje que muchos estaban esperando para esta hora poblana: un mensaje claro y contundente de certidumbre hacia el futuro y, sobre todo, de pluralismo y apertura.

Los cuatro nombramientos anunciados reflejan sensibilidad política y visión de altura.

Fueron planeados y pensados con tanto cuidado, que sorprende que algunos no alcancen a ver el fondo que los motivó y se queden sólo en la superficie, ésa aldea solitaria habitada por la “nada”.

El gobernador electo movió las primeras piezas de su ajedrez y lo hizo de manera inteligente.

Veamos:

Dio una posición a la “burbuja morenovallista”, el grupo compacto y cercano que lo ha acompañado desde el inicio de la aventura, en las malas, en las buenas y en las muy buenas. Obviamente recayó en su brazo derecho y operador de mayor confianza: Fernando Manzanilla Prieto, como coordinador de la Comisión de Transición. ¿En quién más?

Otra posición fue para la sociedad civil y específicamente para las mujeres, ese amplio espectro electoral que en buena parte fue decisivo para terminar de consolidar la enorme victoria del 4 de julio. Recayó en Amy Camacho, sin militancia partidista y hoy, por primera vez desde una posición pública, a la cabeza del área que mejor domina: la ecología y el medio ambiente.

Una posición más dentro del equipo de transición fue para el PAN (el partido en que milita Moreno Valle). La elección del personaje no tuvo desperdicio: Pablo Rodríguez Regordosa es panista de abolengo (o “de pedigrí”, como dicen algunos) y, por eso, representa como pocos los valores y la esencia de Acción Nacional, así como los intereses y ambiciones de la derecha poblana a la que pertenece.

Y la última posición (de esta primera etapa, claro) fue en más de un sentido para el PRI, con la confirmada incorporación del diputado federal y presidente de la influyente Comisión de Defensa Nacional, Ardelio Vargas Fosado, al frente –como ya se sabía- de uno de los temas de mayor preocupación para el próximo mandatario: la seguridad pública.

Así, Rafael Moreno Valle quiso (y logró) dejar en claro que la pluralidad y la apertura serán el sello de su administración.

“Aquí todos tienen y tendrán un espacio”, quiso decir.

Es evidente que, pasada la guerra electoral, entiende que ha dejado de ser el candidato del partido o de la coalición que lo respaldó para convertirse en el gobernante de todos los ciudadanos, aun si su decisión política es gobernar a partir de una visión partidaria.

Y que sabe que dejar para cuando se llegue al poder las decisiones de cómo comenzar a gobernar es algo que suele pagarse caro.

Ayer dio muestra de precisamente eso.

El mensaje fue claro.

Clarísimo.

Por lo menos para mí.

gar_pro@hotmail.com

Arturo Luna Silva
Arturo Luna Silva
Periodista desde 1990. Ha sido reportero de Televisa Puebla, El Universal de Puebla, La Jornada de Oriente y Síntesis. Fue coordinador editorial de El Universal de Tlaxcala y jefe de información de El Universal de Puebla. Dirigió la revista Síntesis Policiaca, el área de noticias de Marconi Comunicaciones - donde condujo el noticiario matutino de "La Tropical Caliente" durante cuatro años- y el periódico El Heraldo de Puebla. Desde 2001 ha publicado su columna "Garganta Profunda" en medios digitales, impresos y electrónicos. Es director general del periódico digital Puebla Online y del periódico Crónica Puebla. Trabajó durante 10 años en Televisa Puebla, donde condujo el noticiero nocturno -también el matutino y vespertino en distintas etapas- y fungió como gerente de Noticias por casi un lustro. En 1990 recibió el Premio Nacional de Periodismo Juvenil, en 1991 el Premio Estatal de Periodismo de Puebla en el género de reportaje y en 1996 el Premio Estatal de Periodismo BUAP-Froylán Manjarrez. Ha sido jurado del Premio Estatal de Periodismo del Estado de Tlaxcala. Realizó estudios profesionales en la Escuela de Ciencias de la Comunicación de la UPAEP. <img class="alignnone size-full wp-image-7103" title="foto-perfil" src="https://www.pueblaonline.com.mx/archivo/wp-content/uploads/2024/02/arturo-luna5.webp" alt="foto-perfil" width="457" height="325" />