El falso debate del dogerismo
fernando.maldonado
Fernando Maldonado
Los 10 años de militancia como requisito indispensable en la convocatoria para que un priista se convierta en precandidato al gobierno de Puebla ha sido utilizado por el aspirante a esa posición Enrique Doger Guerrero como nuevo instrumento de manipulación y engaño.
Una revisión al documento publicado por el priismo en el estado de Chihuahua permite observar que el criterio ha sido el mismo. Más fácil: el candidato de unidad del tricolor en aquélla entidad, César Duarte Jáquez tendrá que acreditar al menos una década de militancia.
Así lo establece el inciso “C” del apartado número 6 de las bases priistas. “…deberán contar indistintamente con alguno de los siguientes apoyos: (…) c) Documento con el que se acredita la militancia partidista de al menos diez años”, dice el documento base para la elección del candidato en Chihuahua, publicado el 30 de diciembre de 2009, firmado por Beatriz Paredes Rangel y Jesús Murillo Karam, presidenta y secretario general.
Convocatoria “con dedicatoria”, “amañada” o excluyente han sido algunos de los adjetivos utilizados para descalificar el proceso priista. La manipulación en la retórica de Doger Guerrero ha sido sistemáticamente utilizada como herramienta de posicionamiento.
Esa ha sido la constante desde que fue presidente municipal. Por conveniencia fue crítico constante del gobernador Mario Marín Torres en tiempos del escándalo sexenal propiciado por un empresario de dudosa calidad moral, llamado Kamel Nacif y la periodista Lydia Cacho Ribeiro.
“Yo no me equivoqué, fuiste tú”, decía ufano el entonces edil, haberle respondido al mandatario poblano cuando la campaña de linchamiento nacional arreciaba. Era la forma en la que Doger Guerrero se lavaba las manos y jugaba al outsider de la política priista con un discurso presuntamente ciudadano.
También lo hizo desde su posición como presidente del Instituto Nacional para el Desarrollo y la Alfabetización Municipal (Indema), una fachada detrás de la cual urdió su estrategia para buscar la candidatura al gobierno poblano. La manipulación en todo momento ha sido notoria, burda y deficiente.
Y también ocurrió con el galimatías aquél cuando se argumentó que Enrique Doger Guerrero y Javier López Zavala mantenían un empate técnico en las encuestas que medían nivel de conocimiento, preferencia y nivel de confianza. Otro falso debate.
Pero si deficiente es la forma en la que el ex presidente municipal ha buscado convertirse en mártir del status quo, más lo es el discurso de la dirigencia priista en el estado. Sin capacidad para desarticular la evidente estrategia de desgaste, ha terminado por subir todos los días al encordado que los dogeristas han edificado.
Se trata de la misma estrategia seguida a lo largo de los últimos meses en el cuarto de guerra del ex presidente municipal, a la que la impericia priista ha prestado atentos oídos, le ha hecho el juego y ha alentado innecesariamente argumentos altamente falibles, en un incesante mar de engaños.
En el sótano…
Cuentan que ayer en la ciudad de México se sentaron a comer Emilio Gamboa Patrón y la dirigente nacional del PRI, Beatriz Paredes Rangel. Nada de extraordinario, salvo que a la mesa llevaron el tema de la interna para alcaldía de la capital de Puebla. De esa conversación se podría construir un nuevo escenario de pronóstico reservado.
La comida que hoy ofrece un poderoso grupo de empresarios poblanos a El Delfín, Javier López Zavala no solo tiene la confirmación del jefe político del proyecto “Z”, Mario Marín Torres, sino también la del secretario de Gobernación Mario Montero Serrano.
El delegado del PRI en San Pedro Cholula, Antonio Hernández y Genis fue anoche sustituido en el encargo por la diputada priista Malinalli García. El relevo sucede en momentos en que el también secretario técnico del Consejo Político asume una responsabilidad en la Comisión de Procesos Interno del PRI.
Ardua tarea tendrá la legisladora en la zona de Cholula. Sobre todo porque el equipo de Alejandro Oaxaca Carreón hizo circular panfletos en los que se cuestiona la presunta creencia religiosa de uno de los aspirantes a la candidatura a la alcaldía cholulteca para beneficiar a la esposa de aquél, Erika de la Vega de Oaxaca. Se trata sin duda de un gesto de intolerancia religiosa.
En el Congreso del Estado las bancadas de oposición ya afilan los “cuchillos largos” para la comparecencia del secretario de salud, Alfredo Arango García a quien acusan de ineficiente a su paso por la dirección general del ISSTEP. Amenazan incluso con desempolvar una denuncia presentada ante la contraloría por lo que suponen, un gigantesco fraude.
No solo la clase política se sorprendió cuando supo del nombramiento de Juan Carlos Lastiri Quiroz al frente de la Secretaría de Desarrollo Social. El mismo se llamó a sorpresa porque justo preparaba los trabajos de una mesa que él coordinaría en la plenaria del grupo legislativo del PRI que se llevará a cabo en los próximos días en Veracruz.