Enrique Doger y el arte de la guerra
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Fernando Maldonado
La de Enrique Doger Guerrero ha sido la estrategia del golpeteo, la división y el encono.
Cuando a estas alturas ya siente la candidatura del PRI a la alcaldía de Puebla en la bolsa, podrá decir con satisfacción: el seguimiento a pie juntillas de El arte de la guerra, del militar y filósofo chino Sun Tzu habrá valido la pena. La victoria está a la vista, podría ser la divisa.
Una máxima del texto milenario que ha servido como guía para políticos, ejecutivos y aprendices del juego del poder dicta: “Cánsalos huyendo e introduce la división entre ellos. Atácalos cuando estén desprevenidos y haz tu movimiento cuando no se lo esperen”.
Solo así se puede entender la lógica de la estrategia del ex edil de Puebla, convertido en factor en la contienda interna de ese partido para nominar al candidato de unidad que haga frente a la oposición en las urnas el próximo 4 de julio, en el juego sucesorio de Casa Puebla.
Primero fue el secretario de Desarrollo Social, Javier López Zavala a quien convirtió en blanco de sus dardos: primero lo descalificó por su origen chiapaneco; después siguió Blanca Alcalá, la presidenta municipal que lo sucedió y a quien señaló como una mujer sin compromisos cumplidos a su llegada al cargo.
Después fue el gobernador Mario Marín a quien calificó de factor de inequidad en la contienda interna y ya de paso, también se fue de frente en contra del dirigente priista, Alejandro Armenta Mier a quien señaló como parte de la cargada a favor de El Delfín.
Entre los objetivos señalados por la diatriba dogerista, también estaba el rector de la Buap, Enrique Agüera Ibáñez en contra de quien orquestó una campaña negra cibernética que le impediría al inquilino de El Carolino, según el dogerismo, cobrar un papel más actuante dentro de la batalla callada por la candidatura rumbo a la gubernatura.
Entre sus blancos tampoco escapó a quien despacha en Casa Aguayo, Mario Montero Serrano el secretario de Gobernación que goza de los afectos del gobernador del estado. A él intentó confrontarlo con el propio rector universitario.
Casi nadie escapó a la estrategia diseñada desde el cuartel general del casi ex aspirante a la candidatura priista a Casa Puebla. “Para avanzar sin encontrar resistencia, arremete por sus puntos flacos”, dice el filósofo chino en su memorable texto.
Una variable parece haber pasado inadvertida para los estrategas del dogerismo: Mario Montero Serrano goza de cabal salud. La posición favorable del inquilino de Gobernación en las encuestas está por arriba de los 12 puntos sobre Enrique Doger y la decisión parece estar tomada.
En el sótano…
Que en la agenda de Javier López Zavala, no está aún la entrega de la renuncia al cargo de titular de la Secretaría de Desarrollo Social. Todavía este miércoles tiene programada una gira de trabajo en la que acompaña a su jefe, el gobernador Mario Marín.
Una anécdota comienza a correr en los corrillos políticos: el “innombrable”, Carlos Salinas de Gortari habría intentado influir en el ánimo del primer priista en el estado respecto de la decisión del candidato tricolor al palacio de Charlie Hall.
Noticias del panismo poblano. Se muerden las uñas –aspirantes a candidatos y militantes- ante la posibilidad de que avance el intento por construir una alianza PAN-PRD. Nadie a ciencia cierta se atreve a vaticinar un final feliz.
El hombre acusado de delitos de ataques peligrosos, lesiones y portación de arma de fuego de nombre Ricardo Pedroza Molina no solo ha sido colaborador de Enrique Doger Guerrero. Hay algo mucho más, y de ello sabe una mujer de nombre Karla Pedroza Molina.
El empresario Iván Manje parece estar en condiciones de asumir la diputación local en su calidad de suplente de la priista Rocío García Olmedo, una vez que la legisladora se inscriba en como precandidata a la alcaldía por su natal Atlixco.
Si la versión es válida solo quedarían dos aspirantes por la candidatura del PRI por San Andrés Cholula y ambos con potencial para desempeñar un papel competitivo: el empresario Rafael Forcelledo Caram y el diputado Luís Alberto Arriaga Lila. La moneda está en el aire.