jueves, 04 junio 2026
Posted inParabolica

Frena Marín a Armenta

Fernando Maldonado

fernando.maldonado

Fernando Maldonado FERNANDO MALDONADO 8 de febrero de 2010

Fernando Maldonado

La historia de la unción del secretario de Gobernación, Mario Montero Serrano como precandidato y como el priista mejor posicionado para competir para la nominación a la presidencia municipal de la capital tiene como telón de fondo un airado reclamo del gobernador Mario Marín Torres al dirigente priista, Alejandro Armenta Mier.

Sucedió hace dos semanas en uno de los pasillos de Casa Puebla, ya entrada la noche.

Los hombres del poder priista habían sido convocados a una reunión para tomar decisiones que tenían que ver con el trabajo de parto del candidato único a la nominación al gobierno estatal, Javier López Zavala.

De frente Armenta le sugirió al mandatario hablar para determinar si se le concedía la ansiada posición al rebelde priista, Enrique Doger Guerrero, que ya había anticipado su inscripción en el proceso interno, para competir junto con Javier López Zavala la posición de nominado.

Y entonces Marín paró en seco a su dirigente: que de ninguna manera, que nunca habría de prosperar posibilidad alguna de entregar al ex edil la candidatura a la alcaldía de la cuarta ciudad más importante del país; que los agravios habían poblado el pretérito y que en consecuencia, el dogerismo no tendría futuro.

Que esa debía ser la última vez que escucharía una sugerencia de tal envergadura en momentos tan decisivos para el proyecto político, que el grupo busca consolidar de cara a la elección de julio de 2004.

Que no cedería ni un ápice en su empreño por evitar entregar la plaza a quien había alimentado la maledicencia bajo el pretexto del discurso ciudadano en aras de proteger intereses poco claros en el llevado y traído debate por el tema de la detención de la periodista Lydia Cacho.

Fue ahí cuando Armenta Mier sumió la cabeza entre los hombros. Habría entendido que la construcción de una candidatura alterna a la del hombre que aún despacha en Gobernación no tendría futuro y que el derrotero del ex alcalde Enrique Doger sería el de la confrontación.

En el sótano…

En la antesala de las comparecencias de los funcionarios de la administración municipal de la capital de Puebla, después del informe de la alcaldesa Blanca Alcalá dos son los miembros del equipo que podrían sacar la peor parte.

Uno es el secretario de Seguridad Pública y Tránsito Municipal, Andrés Vicente Ruiz Celio; de quien pedirán detalles de la forma en la que se ha ejercido el gasto, sobre todo en cuanto hace a los recursos que provienen del Subsemun.

El otro es el titular de la Contraloría, Mauro Uscanga, por que el trabajo que ha desarrollado en esa dependencia lejos de abonar a la transparencia, tema recurrente en la tarea gubernamental, lo ha opacado, pero para el caso, igual y ni se inmuta por que para eso se las gasta solo.

Se trata de una nueva clase política a quien habrá que observar en el futuro. Eran Mario y Fernando Marín García que con todo éxito consiguieron congregar al menos a 700 jóvenes estudiantes de las universidades privadas más importantes del estado para escuchar a López Zavala en una comida que tuvo como escenario un salón para eventos sociales por el rumbo de Zavaleta.

Pero no solo fueron ellos, porque en el encuentro también participó Mario Montero Rosano y Germán Sierra, ambos hijos de notables miembros de la clase política poblana.

Fernando Maldonado
Fernando Maldonado