Nonato proyecto opositor
fernando.maldonado
Fernando Maldonado
El empeño de las dirigencias nacionales por llevar a los partidos políticos opositores al PRI en Puebla a una coalición, terminará por desbarrancar a quien ha dicho constantemente haber asumido el reto de sacar al marinismo de Casa Puebla, el senador Rafael Moreno Valle.
El trabajo por unir a las dirigencias locales en una amalgama amorfa por la repesca de los votos el próximo 4 de julio parece tan insostenible como el discurso opositor de quien aspira a ser el abanderado después de la interna panista que culmina el 14 de febrero.
Por lo menos así lo establecen los más recientes estudios de las empresas de medición de opinión Indicadores S.C. de Elías Aguilar y del Buró de Estrategias y Análisis del Poder (Beap), de Rodolfo Rivera Pacheco.
De acuerdo con el estudio demoscópico de Indicadores, el 45 por ciento de los entrevistados rechazaría una alianza política en la que participen el Partido Acción Nacional y el Partido de la Revolución Democrática, mientras que el 25 por ciento estaría a favor.
La negativa a una conjunción de esfuerzos entre ambos institutos políticos parece tener sustento, por que el 33 por ciento de quienes se oponen lo hace porque lo hacen “solo por el poder”, 16 por ciento consideró que “no es honesto” y 13 por ciento dijo que no es una “buena unión”.
Pero más aún, el Beap preguntó hace unas semanas ¿En la elección para gobernador, usted votaría por un candidato de una alianza PAN-PRD?: 66 por ciento consideró que no y el 20 por ciento dijo que sí.
Realizados con una diferencia de 9 días, las encuestas de Aguilar y Rivera Pacheco encuentran una coincidencia más: en caso de ser impulsado por una plataforma común PAN-PRD, Rafael Moreno Valle Rosas nada tendría que hacer frente a Javier López Zavala del PRI.
El despacho Indicadores encontró que en esas condiciones, el senador con licencia podría obtener un 19 por ciento, un potencial muy por debajo del potencial del voto del priista, que aventajaría con 32 puntos, con 52 por ciento de sufragios.
En el caso de la medición realizada por el Beap, las estimaciones no varían mucho. El eventual candidato del PAN-PRD podría obtener un 26.3 por ciento de votación, en tanto que el priista alcanzaría 45.3 por ciento. En este caso, el 26.3 por ciento prefirió reservarse esa respuesta.
Pero como quiera que resulte, dos de los despachos encuestadores en Puebla con el mayor prestigio y consolidación pronostican un descalabro que podría refrendar el resultado después obtenido después de un experimento análogo al caso poblano, en el estado de Chihuahua.
Candidato de una alianza PAN-PRD, el ahora legislador por el PAN, Javier Corral Jurado encontró un escandaloso fracaso electoral cuando solo obtuvo 180 mil, de un total de 580 mil sufragios, que era el promedio que su partido había mantenido históricamente en aquélla entidad fronteriza.
Se trata de un proyecto nonato, del que no solo no se obtendría la alternancia, sino que ensancharía la brecha de las preferencias electorales ya consolidadas en el mapa político de Puebla.
En el sótano…
“Es lo de menos” dijo ayer el presidente de la Comisión de Procesos Internos, José Alarcón Hernández al ver las credenciales del PRI, firmadas por el dirigente nacional en 1988, Jorge de la Vega Domínguez y en blanco. Genio y figura.
En poder de Parabólica figura la lista de los 21 priistas que estamparon la firma en los documentos que el ex aspirante a precandidato, Enrique Doger Guerrero entregó a la instancia partidaria para que se le permitiera competir en la interna que termina el 20 de febrero.
Uno de ellos es el diputado de representación proporcional por Tecamachalco, Héctor Mauricio Hidalgo González, un legislador que se había asumido como zavalista de sepa y que terminó por enseñar el cobre.
Otro es el ex presidente municipal de Santa Rita Tlahuapan, Humberto Caballero Flores, hoy al servicio del alcalde San Martín Texmelucan emanado de Nueva Alianza, Noé Peñaloza Hernández.
Por cierto que el único comité municipal en conceder la firma al ex edil para su registro frustrado fue el de Xochitlán de Vicente Suárez ubicado en la sierra norte, demarcación habitada en su mayoría por población indígena. Firmó por una confusión propiciada por el equipo de Enrique Doger. Un engaño más.